
La AFAC suspende el Certificado de Operador Aéreo de Magnicharters por falta de solvencia financiera
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes informó que, tras el cese unilateral de operaciones de Magnicharters desde el sábado 11 de abril, la Agencia Federal de Aviación Civil determinó la suspensión temporal del Certificado de Operador Aéreo de la aerolínea. Esta medida responde a la cancelación imprevista de vuelos programados y a hallazgos previos de la autoridad aérea sobre problemas operativos. La decisión busca garantizar la seguridad de los pasajeros ante la evidente inestabilidad de la compañía.
La AFAC otorgó a Magnicharters un plazo específico para presentar un plan detallado que demuestre su capacidad de operar con estabilidad financiera y condiciones seguras. La verificación técnica administrativa realizada desde enero reveló falta de solvencia que podría poner en riesgo la operación. De no acreditar los requisitos exigidos, el certificado será revocado de forma definitiva. Esto implicaría el cierre permanente de la aerolínea.
Hasta el momento se han registrado al menos 18 vuelos cancelados en rutas clave como Ciudad de México-Cancún, Monterrey-Cancún y México-Mérida, además de conexiones con Huatulco. Miles de pasajeros quedaron varados en aeropuertos principales, especialmente en Cancún, sin previo aviso ni alternativas inmediatas ofrecidas por la empresa. La interrupción abrupta generó caos y reclamos generalizados entre los afectados.
Autoridades federales y aerolíneas aliadas activaron un plan emergente para reubicar a los pasajeros afectados y minimizar el impacto. Mientras tanto, la Procuraduría Federal del Consumidor ha brindado más de 140 asesorías a viajeros sobre sus derechos y posibles compensaciones. Las instituciones trabajan coordinadamente para resolver la crisis y evitar mayores afectaciones en el sector aéreo nacional.
El caso de Magnicharters evidencia los riesgos de la falta de supervisión financiera en la aviación mexicana. La suspensión temporal representa una última oportunidad para la aerolínea regiomontana de demostrar viabilidad. De lo contrario, su salida definitiva del mercado dejaría un vacío en rutas vacacionales y obligaría a una reestructuración mayor en el transporte aéreo del país.

