
Juchitán, Oaxaca, vive su peor jornada del año; delincuencia ataca Oxxo’s y cobro de piso obliga a lineas camioneras a parar
La ciudad de Juchitán vivió este lunes 16 de junio una de sus jornadas más violentas del año. En menos de una hora, dos tiendas Oxxo fueron atacadas con armas de fuego e incendiadas, mientras que las principales líneas de transporte público suspendieron operaciones por amenazas del crimen organizado. La población, entre el miedo y la impotencia, denuncia que la violencia ha alcanzado un punto insostenible.
El primer atentado ocurrió en la Octava Sección de Cheguigo, donde hombres armados dispararon contra un Oxxo ubicado en la calle Saúl Martínez y posteriormente lo incendiaron. Vecinos entraron en pánico, se reportaron personas heridas y con crisis nerviosas. Elementos del cuerpo de Bomberos, policías estatales y municipales acudieron a sofocar el fuego y acordonar la zona.
Minutos después, un segundo ataque sacudió la colonia Infonavit Zapandú. En este caso, los agresores arribaron en motocicletas, golpearon a una empleada del Oxxo, rociaron el lugar con combustible y le prendieron fuego. Las llamas consumieron el local, mientras elementos del Ejército, Guardia Nacional y personal de emergencia acudían a controlar la situación. El miedo entre los habitantes creció con rapidez.

Ambos atentados parecen estar vinculados con una ola de extorsiones y cobros de piso a comerciantes y transportistas. Diversos sectores del municipio han denunciado intimidaciones constantes que no han sido atendidas con eficacia por las autoridades oaxaqueñas. La percepción general entre la ciudadanía es de una ciudad en crisis y sin garantías básicas de seguridad.
Como reacción inmediata, empresas de transporte como OMISA, Ranchu Gubiña, Transísmica y Autotransportes Istmeños suspendieron sus rutas Juchitán–Ixtepec–Matías Romero–Unión Hidalgo. En un comunicado, Transportes Istmeños informó que la medida es preventiva y busca proteger la integridad de operadores y usuarios, quienes han sido blanco de amenazas directas.
El Ayuntamiento de Juchitán también emitió un posicionamiento en el que condenó enérgicamente los actos vandálicos y llamó a los gobiernos federal y estatal a reforzar de manera urgente la seguridad. En su mensaje, las autoridades locales advirtieron que los ataques están lesionando el patrimonio de la población trabajadora y podrían detonar un conflicto social de mayores proporciones si no se actúa de inmediato.

Juchitán, considerado el municipio más peligroso de Oaxaca, se encuentra actualmente en una situación de alarma social. Comercios han reducido horarios o cerrado, y el transporte público ha quedado paralizado. La sensación generalizada es de abandono por parte del Estado y de una comunidad que, a pesar de todo, resiste y exige vivir en paz.
Los juchitecos han hecho un llamado unánime: reforzar la presencia de cuerpos de seguridad, garantizar la integridad de las familias y recuperar el orden público. La violencia, que ha escalado sin freno en los últimos meses, amenaza con rebasar cualquier intento de control institucional si no se responde con contundencia y coordinación.

