
Integrantes del COAO exige a la Profepa que verifique construcción del centro de transferencia de basura en Xoxo
Ambientalistas y vecinos de San Antonio de la Cal se manifestaron este jueves frente a las oficinas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para exigir que la dependencia investigue y sancione los daños ecológicos causados por la construcción de un centro de transferencia de basura en los límites de Santa Cruz Xoxocotlán. Los manifestantes señalaron que la obra, impulsada por el gobierno estatal, está generando un impacto ambiental grave en la zona sin que las autoridades competentes intervengan.
Nasario García, activista y fundador del Colectivo de Organizaciones Ambientalistas de Oaxaca (COAO), denunció que la construcción del centro de transferencia está provocando un “ecocidio” en el sur de la zona metropolitana. Según el activista, además de la deforestación en el área, la obra está afectando el cauce del río de Xoxocotlán. Acusó a Profepa y a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de omisión, asegurando que no han realizado ninguna supervisión ni han aplicado la ley para frenar los daños.
Durante la protesta, Nasario García y otros integrantes del COAO entregaron un oficio dirigido a Profepa, exigiendo una inspección inmediata en la zona afectada. En el documento, solicitaron que se aplique la Norma Oficial Mexicana 083, la cual regula el manejo de residuos y establece requisitos para la instalación de este tipo de centros. Advirtieron que, si la dependencia no responde, acudirán a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a Conagua la próxima semana.
Una de las principales preocupaciones de los vecinos es el posible impacto en los acuíferos cercanos. Una ciudadana de San Antonio de la Cal, Tercera Sección, explicó que en la zona existen pozos de agua utilizados por la comunidad para consumo humano, los cuales podrían contaminarse debido a la cercanía del centro de transferencia. Además, señaló que la obra se encuentra a escasos metros de viviendas, escuelas y del cauce de los ríos Atoyac y Salado, lo que incrementa el riesgo ambiental.
Los manifestantes también cuestionaron la falta de transparencia en el proyecto, ya que, según afirmaron, han solicitado información sobre su planeación y regulaciones sin obtener respuesta. Argumentaron que sin un estudio de impacto ambiental y medidas de mitigación adecuadas, la construcción podría derivar en un problema de contaminación severo para la población. Ante esta situación, reiteraron su exigencia de que las autoridades ambientales actúen de manera inmediata para evitar mayores afectaciones.

