Inmuebles abandonados, en riesgo de desplome

Inmuebles abandonados, en riesgo de desplome

En la capital oaxaqueña se tienen registrados alrededor de 400 inmuebles con daño leve, moderado o de alto riesgo debido a las condiciones en las que se encuentra.

Tan solo en el Centro Histórico, se tiene establecido alrededor de 98 edificios que se encuentran en mal estado, lo que provoca riesgos para la ciudadanía en general.

Para lograr soluciones, el ayuntamiento de la ciudad de Oaxaca cuenta con el Programa de Atención a Inmuebles en Mal Estado (PAIME), a través del cual se detectan los edificios, se notifica a los dueños y de manera conjunta con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se expide una licencia para intervenir el inmueble, el cual es el proceso que se deberá cumplir al respecto.

En este sentido, las autoridades, ya sea Protección Civil Municipal o el INAH, verifican las condiciones del inmueble, verifican los riesgos que puedan tener usuarios, transeúntes o terceros, por lo que se avisa a los dueños para que inicien los procesos correspondientes.

La notificación se entrega a los propietarios, en caso de que no estén o el edificio está deshabitado, se fija en los accesos para que se pueda observar cuando acudan a este lugar.

Una vez que el dueño tenga conocimiento deberá comparecer en las oficinas del Centro Histórico y el INAH, con el fin de proporcionar toda la información para el rescate de las estructuras.

Además, se informa de sus obligaciones y beneficios que obtendrá, y de esta forma, se firmará una minuta de trabajo para la intervención como medida urgente y necesaria en pro de la seguridad de los transeúntes y del patrimonio cultural edificado.

Sin embargo, en caso de que el inmueble se encuentre emplazado dentro de la Zona de Monumentos Históricos, se deberá trabajar de manera coordinada con el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

El propietario deberá entregar los requisitos que se le soliciten, se le brindará la información sobre el programa, además se integrará una cita en el edificio para corroborar datos y tener toda la información correspondiente sobre las condiciones en las que se encuentra.

En este lugar se van a indicar acciones preventivas y correctivas de intervención emergentes, así como aclarar las duras del propietario respecto de las acciones que se van a llevar a cabo.

Una vez que se entregan los documentos que se han requerido por parte del dueño, se analiza la intervención y en caso de que se requiera, se llevará cabo entre las autoridades municipales y el INAH.

Tras estos pasos se entregará la autorización y licencia para que se lleven a cabo los trabajos en el edificio, además se le dará continuidad de ejecución de obra hasta que se llegue a la conclusión de la misma.

De acuerdo a la dirección del Centro Histórico y Ecología, a través del programa PAIME se han entregado 116 notificaciones, con seguimiento se encuentran 25, sin seguimiento 75 y se tienen 16 licencias autorizadas.

URGE LEY QUE CASTIGUE

A QUIEN DAÑE PATRIMONIO

Por otra parte, el urbanista Lázaro García Saavedra demandó actualizar las leyes locales para proteger el centro histórico, sancionar a quienes atentan contra el patrimonio edificado y regular las intervenciones de restauración que se realicen.

Asimismo pidió al Congreso local legislar en la materia y actualizar las leyes que durante mucho tiempo han sido utilizadas pero que ya no corresponden a la realidad.

También consideró necesario contar con un marco legal que regule las intervenciones que se realizan en los inmuebles que son catalogados por los tres niveles de gobierno por su valor histórico y patrimonial.

Refirió que las afectaciones al Teatro Macedonio Alcalá, el Paraninfo, la Catedral y el Museo de Los Pintores, entre otros inmuebles, han tenido como punto de coincidencia la impunidad con la que actúan quienes realizan manifestaciones violentas.

Anotó que las afectaciones al patrimonio histórico de Oaxaca de Juárez están a la vista e insistió que el problema no debe seguir pasando por desapercibido.

Como ex dirigente de la Agrupación Colegiada de Profesionales del Desarrollo Urbano, destacó la importancia de rescatar la imagen urbana de la capital y de proteger su patrimonio edificado, sobre todo para reducir los daños a inmuebles que son orgullo de los oaxaqueños.

Recordó que los últimos daños provocados al ex Convento de San Agustín, en pleno centro histórico, ponen también en entredicho el interés de las autoridades por evitar que atenten contra el patrimonio edificado.

Indicó que las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia, en primer lugar, así como del gobierno estatal y municipal, deben redoblar esfuerzos para que se garantice la protección del patrimonio que se encuentra catalogado en el INAH por su importancia.

Añadió que como ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad, las autoridades capitalinas y la ciudadanía tiene que redoblar esfuerzos para proteger el patrimonio edificado y que el Congreso local tiene que hacer su parte, actualizar las leyes que permiten sancionar a quienes incurran en acciones que destruyan los inmuebles históricos.

Consideró preocupante que la imagen de la capital se deteriore sin que se sancione a los responsables, además de demandar a las autoridades encargadas de vigilar los inmuebles históricos que se realicen intervenciones inmediatas para que no se ofrezcan a los visitantes imágenes de inmuebles no solamente dañados por el paso del tiempo, sino también por las acciones vandálicas.

 

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