
Indigna a artesanos de San Juan Colorado, en Oaxaca, que marcas estadounidenses incurran en plagio textil
La comunidad artesanal de San Juan Colorado, municipio de la Costa de Oaxaca, ha alzado su voz contra el presunto plagio de sus diseños textiles ancestrales por parte de marcas estadounidenses. J. Marie Collections y Tuckernuck son señaladas por utilizar indebidamente iconografías, diseños y técnicas ancestrales en la elaboración de sus productos, lo que ha generado indignación y exigencia de justicia por parte de las autoridades y artesanos de la región.
Ante esta situación, se ha solicitado la intervención de los gobiernos estatal y federal, así como de la presidenta Claudia Sheinbaum, para proteger la riqueza cultural de Oaxaca. La secretaria de Cultura Federal, Claudia Curiel de Icaza, informó vía redes sociales que el Estado mexicano iniciará un procedimiento legal de manera inmediata a petición de las comunidades afectadas.
Lamentablemente, este no es un caso aislado. En 2023, la marca J. Marie Collections fue denunciada públicamente por apropiación cultural y plagio en perjuicio de la comunidad indígena zapoteca de San Antonino Castillo Velasco. Asimismo, en 2021, la diseñadora francesa Isabel Marant fue acusada de plagio en perjuicio de la comunidad de Santa María Tlahuitoltepec.
Las comunidades artesanas de San Juan Colorado se han manifestado para exigir que la plataforma Poshmark y las marcas J. Marie Collections y Tuckernuck cesen el uso indebido de sus diseños tradicionales. La apropiación indebida de iconografías, diseños y técnicas de una comunidad constituye un delito y viola el derecho colectivo.
Las técnicas originales empleadas por los artesanos de San Juan Colorado, como el telar de cintura con brocado y el uso de tintes y algodones nativos naturales, son únicas y forman parte de su patrimonio cultural. Los productos que imitan estos diseños no solo son un engaño para los consumidores, sino también una falta de respeto hacia la comunidad y su legado.
Las tradiciones de la comunidad Nuu Savi están protegidas por la Ley de Patrimonio, y el Estado mexicano ha iniciado un procedimiento legal para defender sus derechos. Se exhorta a las marcas infractoras a entablar un diálogo de resarcimiento y retirar las piezas plagiadas del mercado.
La comunidad artesanal de San Juan Colorado exige que se reconozca su autoría y se respete su derecho a decidir sobre el uso de sus diseños. «Nunca nada sin las comunidades originarias y sin su autorización expresa, con la compensación respectiva», señalan los afectados, dejando en claro que no permitirán que su patrimonio cultural sea explotado sin su consentimiento.

