Hornos solares transforman cocinas zapotecas en #Oaxaca; preservan tradiciones ancestrales y reducen contaminación doméstica y desigualdad

Hornos solares transforman cocinas zapotecas en #Oaxaca; preservan tradiciones ancestrales y reducen contaminación doméstica y desigualdad

En comunidades zapotecas de Oaxaca, familias indígenas comenzaron a preparar tlayudas, moles y otros platillos tradicionales con hornos solares, sustituyendo la leña y el gas licuado. La transición marca un cambio relevante hacia prácticas sostenibles que mantienen viva la cocina ancestral mientras integran tecnología limpia, accesible y adaptada al entorno rural.

El uso de hornos solares ha reducido la dependencia de combustibles fósiles y los riesgos a la salud asociados al humo en espacios cerrados. Mujeres y familias reportan menor exposición a enfermedades respiratorias, además de un ahorro económico significativo. La innovación combina saberes tradicionales con soluciones ambientales frente a la pobreza energética.

Estos hornos, fabricados con paneles reflectantes, capturan la energía solar para cocinar de manera lenta y uniforme, sin emisiones contaminantes. En más de 50 comunidades oaxaqueñas, la tecnología aprovecha la alta radiación solar del sur mexicano, permitiendo preparar alimentos durante horas sin supervisión constante ni consumo de combustibles.

La adopción de las cocinas solares ha sido impulsada principalmente por mujeres indígenas, quienes han integrado esta herramienta a sus rutinas diarias. El cambio ha transformado la organización del trabajo doméstico, reduciendo cargas físicas y tiempos de preparación, y fortaleciendo la autonomía en comunidades históricamente marginadas.

Las cocinas solares, conocidas como hornos solares Haines, son distribuidas por el proyecto “Cocineros Solares” o “Cocinando con el Sol”, liderado por la activista oaxaqueña Lorena Harp. La iniciativa promueve el acceso equitativo a tecnología limpia como parte de una visión de justicia social.

El proyecto inició hace más de 20 años y cuenta con el respaldo de la organización estadounidense Solar Household Energy (SHE), que impulsa esta tecnología a nivel global. SHE ha colaborado en la capacitación y distribución de hornos, fortaleciendo la transferencia de conocimientos y la sostenibilidad comunitaria.

Lorena Harp ha donado y distribuido hornos solares en más de 50 comunidades zapotecas de los Valles Centrales y el Istmo de Tehuantepec, beneficiando a unas 500 mujeres. Los equipos se entregan gratuitamente o a bajo costo mediante talleres prácticos de uso y ensamblaje local.

En situaciones específicas, el proyecto ha trabajado con asociaciones locales como Xquenda A.C., Yoo Beñe y Astro Rey “Rey Sol”, especialmente tras los sismos de 2017 en el Istmo. Estas alianzas permitieron responder a emergencias con soluciones energéticas limpias y resilientes para las familias afectadas.

El diseño del horno proviene del inventor Roger Haines, quien cedió la patente para proyectos sociales. En 2025, la iniciativa fue reconocida con el Premio a la Creatividad de las Mujeres en la Vida Rural, destacando su aporte a una cocina sostenible que preserva la identidad zapoteca.

Además del impacto ambiental, alrededor de 500 mujeres han ganado tiempo para el cuidado familiar, la educación y el trabajo comunitario. Mientras los alimentos se cocinan solos, se fortalece la equidad de género. El modelo, replicable, apunta a expandirse con apoyo institucional y social.

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