
Grupo de hackers vuelven a entrar a los servidores del TSJO y roban información de expedientes y juicios controversiales
La seguridad digital del gobierno de Salomón Jara Cruz es una caricatura.
Los servidores de diversas dependencias del Gobierno de Oaxaca han sido vulnerados en múltiples ocasiones por hackers, evidenciando serias deficiencias en la seguridad informática de la administración estatal. En un nuevo ataque, el grupo autodenominado “CyberGuerrilla”, encabezado por el “Nahual”, volvieron a irrumpir en los sistemas del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca (TSJO) para sustraer varios gigabytes de información sensible sobre procesos judiciales, incluyendo sentencias controversiales.
Este no es el primer incidente de su tipo en Oaxaca. En octubre de 2024, otro grupo de hackers, conocido como “Mexican Mafia”, atacó el Poder Judicial del estado, exponiendo expedientes y documentos comprometedores. Ahora, el golpe de “CyberGuerrilla” refuerza la percepción de que los sistemas gubernamentales son vulnerables y que las medidas de seguridad implementadas han sido insuficientes para contener estas amenazas.
De acuerdo con los hackers, la información extraída del TSJO, que es filtrada mediante la cuenta en X @DonBenitoALV incluye demandas, acervos estadísticos, trámites judiciales y expedientes de causas penales. La magnitud del ataque, confirmado este 8 de marzo de 2025, pone en riesgo la integridad del sistema judicial y la privacidad de miles de ciudadanos cuyos casos se encuentran en estos registros.
Expertos en ciberseguridad que han analizado fragmentos de la filtración advierten que este ataque podría ser aún más grave que los anteriores. En particular, la exposición de documentos relacionados con funcionarios locales y el funcionamiento interno del TSJO podría tener repercusiones legales y políticas significativas. Además, el hecho de que estos datos ya estén circulando en plataformas en línea agrava la crisis de seguridad digital en la entidad.
El grupo “CyberGuerrilla” ha justificado su acción como parte de un movimiento contra el Gobierno de Oaxaca, argumentando que buscan justicia para los pueblos originarios. En un mensaje difundido junto con la filtración, los hackers acusaron a las autoridades estatales de perpetuar la marginación y el abuso contra comunidades indígenas, afirmando que la exposición de estos archivos es una forma de revelar la “hipocresía del sistema judicial”.
Hasta el momento, las autoridades estatales no han emitido un pronunciamiento oficial sobre el incidente, lo que ha incrementado las críticas sobre su capacidad para proteger los sistemas digitales gubernamentales. El Tribunal de Justicia de Oaxaca tampoco ha fijado su postura al respecto, dejando en incertidumbre el alcance del daño y las medidas que se tomarán para contenerlo.
Este nuevo ataque se suma a una creciente lista de filtraciones que han afectado a distintas instituciones públicas en Oaxaca en los últimos años. La recurrencia de estos hechos pone en entredicho la capacidad del gobierno del estado para resguardar información sensible y refuerza la percepción de una crisis permanente en materia de ciberseguridad.
Por su parte, especialistas advierten que, sin inversiones serias en infraestructura digital y protocolos de seguridad avanzados, Oaxaca seguirá siendo un blanco fácil para los hackers. La filtración de datos no solo representa una amenaza para la privacidad de los ciudadanos, sino que también socava la confianza en las instituciones encargadas de impartir justicia.
Para los pueblos originarios de Oaxaca, que representan una parte significativa de la población estatal, la acción de “CyberGuerrilla” podría interpretarse como un llamado desesperado a visibilizar sus demandas históricas de equidad. Sin embargo, la forma en que este tipo de ataques afectarán a la administración pública y a los propios ciudadanos aún está por verse.

