
Gobiernos federal y estatal lanzan desde Huatulco el Operativo Semana Santa 2025, bajo la sombra del secuestro y matanza de nueve jóvenes tlaxcaltecas
En un intento por contrarrestar el impacto negativo en la imagen turística de Huatulco tras la reciente masacre de jóvenes tlaxcaltecas, las autoridades estatales y federales han lanzado el Operativo Vacacional de Semana Santa 2025. El evento, encabezado por el gobernador Salomón Jara Cruz y la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, busca reforzar la seguridad en este destino turístico oaxaqueño. Sin embargo, la estrategia ha sido percibida por algunos sectores como un esfuerzo de control de daños más que una solución efectiva a los problemas de inseguridad que aquejan la región.
El operativo contempla la participación de 924 elementos de seguridad y 223 unidades terrestres y aéreas, con el objetivo de garantizar la seguridad de los visitantes durante la Semana Santa, periodo en el que se espera una ocupación hotelera del 78.11% y la llegada de aproximadamente 119 mil turistas, generando una derrama económica estimada en 586 millones de pesos.
A pesar de estos esfuerzos, la confianza en la seguridad del destino se ha visto mermada. La reciente masacre de nueve jóvenes tlaxcaltecas, cuyos cuerpos fueron encontrados en un vehículo abandonado en la carretera entre Oaxaca y Puebla, ha generado preocupación entre turistas y operadores turísticos, provocando cancelaciones en reservas tanto en hoteles como en alojamientos alternativos.
Las investigaciones han revelado la posible participación de elementos de la policía municipal en la desaparición de los jóvenes. La única sobreviviente del grupo ha señalado directamente a policías de Huatulco como responsables de su detención ilegal. Además, dos agentes de la Fiscalía de Oaxaca han sido detenidos por su presunta participación directa en la desaparición forzada agravada de los jóvenes. No obstante, hasta el momento ningún autor material ni intelectual ha sido detenido.
Las autoridades han sugerido que el crimen podría estar relacionado con disputas entre células delictivas, y se investiga la posible implicación de un individuo conocido como “El Jocha”, quien presuntamente señalaba a las víctimas y los lugares donde se resguardaban . Sin embargo, la falta de claridad y la percepción de impunidad han generado críticas sobre la efectividad de las acciones gubernamentales.
Mientras las autoridades promueven la seguridad del destino turístico, la comunidad y los familiares de las víctimas exigen justicia y transparencia en las investigaciones. La presencia de elementos de la Secretaría de Marina, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional en Huatulco y Puerto Escondido busca reforzar la vigilancia, pero la confianza en las instituciones se ha visto afectada por la implicación de agentes estatales en el crimen.
La situación en Huatulco refleja los desafíos que enfrenta México en materia de seguridad y la necesidad de abordar de manera integral la violencia y la corrupción que afectan a diversas regiones del país. La recuperación de la confianza en los destinos turísticos dependerá de la capacidad de las autoridades para garantizar la justicia y la seguridad de todos los ciudadanos y visitantes.

