
Gobernador Salomón Jara instruye a ediles de municipios del Valle sobre cómo votar en la elección del 1 de junio
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, se involucró de manera directa en el proceso electoral federal para renovar al Poder Judicial de la Federación, al convocar a los presidentes municipales de los Valles Centrales a una reunión privada este martes 20 de mayo. En dicha reunión, instruyó a los ediles sobre el sentido del voto que deberán promover entre la población de sus municipios de cara a la elección del próximo 1 de junio.
Esta elección, inédita en su tipo, forma parte de la propuesta impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador para reformar el Poder Judicial, permitiendo que la ciudadanía elija por voto directo a jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Sin embargo, lo que se presentó como un ejercicio democrático ha comenzado a generar dudas sobre su legitimidad, luego de que salieran a la luz intentos de coacción y lineamientos prediseñados desde el aparato gubernamental.
De acuerdo con fuentes que estuvieron presentes en la reunión realizada en el Centro de Convenciones de Oaxaca, en el municipio de Santa Lucía del Camino, el encuentro fue convocado oficialmente para las 14:00 horas. A la entrada, personal del gobierno estatal solicitó a todos los ediles entregar sus teléfonos celulares, con el fin de evitar cualquier tipo de grabación o filtración del contenido de la reunión.

Durante el encuentro, el gobernador Jara explicó a los presidentes municipales a qué candidatos debían respaldar y cómo orientar a los votantes en sus comunidades. A cambio de dicho respaldo, según trascendió, se ofreció la autorización de obras públicas y recursos específicos para sus municipios, lo que sugiere una estrategia de intercambio de favores para garantizar el control del resultado electoral.
Al finalizar la reunión, los alcaldes recibieron volantes con instrucciones específicas sobre cómo votar y qué números anotar en las boletas. Estos volantes, que simulan el formato de las papeletas oficiales, están destinados a ser distribuidos entre los ciudadanos que acudirán a votar, con el objetivo de influir directamente en el resultado de la elección.
Las cantidades entregadas variaron según el municipio: a algunos presidentes municipales se les dieron paquetes con hasta 600 volantes, mientras que otros recibieron hasta 2 mil 500. Estas cifras evidencian una operación sistemática de movilización electoral con una clara orientación desde el gobierno estatal.
Esta situación ha encendido las alertas entre organizaciones civiles y observadores electorales, ya que pone en entredicho la transparencia y equidad del proceso. De confirmarse estos hechos, se trataría de una violación grave a los principios democráticos y al ejercicio libre del voto, afectando la credibilidad de una elección que ya de por sí ha generado controversia por su origen y alcance.

