
Fuerzas federales capturan al comandante Cromo, principal generador de violencia en el Istmo; se escondía en Guadalajara
Iván Sánchez Santiago, alias El Cromo o Comandante Cromo, presunto líder de Los Cromos en el Istmo de Tehuantepec, fue detenido en Guadalajara, Jalisco, durante un operativo federal de inteligencia e investigación.
La Secretaría de Marina y el Centro Nacional de Inteligencia participaron en las labores que permitieron localizarlo, como parte de acciones contra grupos criminales.
Según el reporte oficial, Los Cromos mantienen presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación y operan en Juchitán y el Istmo oaxaqueño.
Las investigaciones relacionan a esta organización con homicidios, extorsiones, cobro de piso, secuestros y tráfico de drogas y armas en la región.
El detenido cuenta con dos órdenes de aprehensión documentadas por homicidio calificado, vinculadas con tres víctimas, además de otra orden referida a 2020.
La Fiscalía estatal ubica sus actividades en varios municipios istmeños, entre ellos Juchitán, San Blas Atempa, Tehuantepec, Salina Cruz, Ixtepec y Matías Romero, Oaxaca.
Los antecedentes de la organización incluyen señalamientos por narcomenudeo, secuestros, homicidios y presuntas redes de protección institucional, investigadas por autoridades ministeriales estatales y federales.
El 23 de septiembre, autoridades detuvieron al entonces alcalde de Juchitán, Miguel Sánchez Altamirano, alias Quetu, y a Carlos Alberto N, La Parca.
Ambos arrestos se relacionaron con investigaciones sobre presunta extorsión agravada, delitos contra la seguridad estatal y posibles mecanismos de protección a estructuras criminales.
Un día después, fue detenido el excomisionado de la Policía Municipal, John Keny Moreno Segura, investigado por su probable relación con la organización delictiva.
Las autoridades también investigan el asesinato de Noelia Daylen, niña de cuatro años, ocurrido en noviembre de 2025, dentro de una disputa criminal local.
Por información que condujera a la captura de El Cromo se ofrecía una recompensa de hasta dos millones de pesos, según el reporte oficial.
El operativo en Guadalajara fue coordinado por Marina, Defensa, Guardia Nacional, SSPC, Fiscalía General de la República, CNI, UIF y fiscalías de Oaxaca y Jalisco.

