
Fue un “sismo de flexión” el que sacudió esta mañana #Oaxaca de Juárez y los Valles Centrales; también, el mayor en 120 años, según registros del SSN
El sismo de magnitud 5.9 en la escala de Richter (magnitud momento) registrado esta mañana a las 11:59 horas en Tlacolula y que sacudió Oaxaca capital es el evento sísmico más significativo originado dentro de un radio de 50 km de los Valles Centrales, desde 1900, según el Catálogo del Servicio Sismológico Nacional (SSN).
Este evento destaca por su intensidad y su localización, lo que lo convierte en un suceso histórico para la región. La magnitud 5.9 indica una liberación considerable de energía, perceptible en áreas densamente pobladas como Oaxaca de Juárez.
De acuerdo con los registros históricos del SSN, en más de 120 años no se había presentado un sismo de flexión de mayor magnitud en esta zona específica, dentro del rango de 50 km de los Valles Centrales.
Esto subraya la relevancia del evento, ya que la cercanía a una región densamente poblada como Oaxaca de Juárez incrementa su impacto potencial. La ubicación y la fuerza del sismo lo convierten en un hito para el monitoreo sísmico en la región.
En el pasado, se han registrado sismos de menor magnitud en áreas cercanas, como un evento de magnitud 5.1 en 1992 y otro de magnitud 5.0 en noviembre de 2015.
Estos sismos, al igual que el de hoy, son clasificados como “sismos de flexión”. Este término describe un tipo de terremoto relacionado con la deformación de la placa tectónica que se subduce, en este caso, la placa de Cocos bajo la placa de Norteamérica.
Un sismo de flexión ocurre dentro de la placa oceánica, en este caso la placa de Cocos, antes o durante su proceso de subducción bajo la placa continental de Norteamérica.
Las tensiones generadas por este proceso “doblan” o “flexionan” la placa, y cuando esta tensión se libera, se produce el sismo. A diferencia de los sismos tectónicos superficiales, los sismos de flexión suelen tener hipocentros a mayor profundidad, lo que puede influir en la forma en que se perciben en la superficie.
La importancia de este tipo de sismos radica en su capacidad para sentirse en una zona amplia, incluso si el epicentro no está directamente bajo una ciudad.
Aunque generalmente no generan tsunamis, ya que ocurren dentro de la placa y no en la interfaz entre placas, pueden causar daños dependiendo de factores como la profundidad del hipocentro y la cercanía a centros urbanos.
En el caso de Oaxaca, la proximidad a áreas pobladas resalta la necesidad de evaluar posibles impactos estructurales.
Este evento sísmico histórico refuerza la importancia de mantener sistemas de monitoreo y preparación en regiones propensas a sismos como Oaxaca.
Las autoridades y la población deben estar atentas a las indicaciones del SSN y a las medidas de prevención para minimizar riesgos ante futuros eventos sísmicos, especialmente en una zona con actividad tectónica tan significativa como los Valles Centrales.

