
FBI investiga contrabando de hidrocarburos en Houston, hacia México; tras cateo sale a relucir el nombre de Andrés Manuel López Beltrán
El pasado 13 de abril, agentes del FBI, IRS y Homeland Security Investigations catearon las oficinas de Ikon Midstream en Houston, Texas. El operativo decomisó computadoras y documentos como parte de una investigación por un esquema de contrabando de hidrocarburos que opera desde hace siete años y habría generado ganancias ilícitas superiores a los 25 mil millones de dólares.
La empresa está acusada de falsificar permisos de importación de Pemex para declarar cargamentos de diésel y gasolina como aceites lubricantes baratos, evadiendo impuestos federales. Un ejemplo es el buque Torm Agnes, que transportó 120 mil barriles con documentación alterada hacia México, alimentando el llamado “huachicol fiscal”.
En la pesquisa, de acuerdo con fuentes del gobierno de los Estados Unidos, surgió el nombre de Andrés Manuel López Beltrán, conocido como “Andy”, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Según el reporte, “Andy” habría articulado una red de contactos en Pemex para facilitar la falsificación de permisos, operando desde Sonora junto a figuras como Daniel Asaf y Marcos Herrería.
Además, se investigan posibles nexos con el crimen organizado. La firma mexicana Intanza, vinculada a Ikon Midstream, es señalada como fachada del Cártel Jalisco Nueva Generación en operaciones de lavado y distribución. Esto convierte el caso en un escándalo que podría tener proporciones épicas por la presunta colaboración entre corrupción pública y grupos delictivos transnacionales.
El asunto ya forma parte de la agenda bilateral México-Estados Unidos. Un eventual juicio contra López Beltrán en territorio estadounidense dependerá de los archivos decomisados tras el cateo. Las autoridades de ambos países continúan recabando evidencia en un caso que podría generar importantes tensiones diplomáticas.

