
Exsecretario municipal de Juchitán, Oaxaca, dispuesto a revelar todo el entramado del caso Juchitán en gestión de Miguel Quetu
El exsecretario municipal de Juchitán, Mariano Rosado López, afirmó que durante su gestión, concluida el 11 de agosto, funcionarios y actores políticos de la administración de Miguel Quetu enfrentaron amenazas, extorsiones y presunto cobro de piso, situación que, según dijo, fue comunicada a autoridades competentes sin que todos los afectados presentaran denuncias formales ante instancias ministeriales.
En una carta dirigida a Claudia Sheinbaum, Salomón Jara, Omar García Harfuch y el fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla, Rosado López sostuvo que las intimidaciones alcanzaron a integrantes de la vida política, además de quienes ejercían responsabilidades públicas dentro del gobierno municipal de Juchitán y enfrentaban riesgos para sus familias.
El exfuncionario aseguró que las presiones no se limitaron a quienes desempeñaban cargos públicos, sino que también afectaron a distintos actores, algunos de ellos conocedores, según su versión, de la dimensión de las intimidaciones y del riesgo que representaban para sus familias en medio del escenario político y de seguridad.
Rosado López señaló que estos antecedentes fueron comunicados a autoridades competentes y motivaron la búsqueda de una reunión urgente con García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de México, para exponer información sobre las personas que, afirmó, estaban señaladas como responsables de esas presiones contra actores locales.
Según su versión, el encuentro pretendía proporcionar información sobre personas señaladas como responsables de las presiones, aunque finalmente la audiencia no se concretó con el funcionario federal. El exsecretario no precisó en la carta cuándo se solicitó la reunión ni qué autoridades participaron directamente en las gestiones realizadas para obtenerla.
El exsecretario municipal
juchiteco afirmó que cuenta con transferencias, cuentas bancarias, destinatarios y registros que permitirían documentar los hechos relacionados con extorsiones y presunto cobro de piso en Juchitán. Sostuvo que esos elementos serán aportados ante las autoridades correspondientes y, cuando legalmente proceda, podrían darse a conocer públicamente para sustentar sus señalamientos.
Rosado López indicó que parte de esa información ya se encuentra en conocimiento de instancias competentes y que entregará los elementos restantes cuando corresponda legalmente, para contribuir al esclarecimiento de los hechos. No detalló públicamente los nombres de las personas señaladas ni las cantidades presuntamente involucradas en las operaciones mencionadas.
También sostuvo que algunos documentos podrían hacerse públicos posteriormente, siempre que legalmente corresponda, mientras pidió que las acusaciones sean examinadas con pruebas y no mediante condenas anticipadas difundidas en redes sociales. Su posicionamiento ocurrió después de un cateo practicado en su domicilio por fuerzas federales, diligencia realizada mientras se encontraba ausente, según expuso públicamente.
El exfuncionario afirmó además que numerosas personas que habrían recibido amenazas decidieron no denunciar ante las autoridades ministeriales, principalmente por temor y para evitar mayores riesgos contra sus familias. Según su carta, esta situación habría contribuido a mantener en silencio casos de intimidación y presunta extorsión dentro del ámbito local.
Rosado López dejó la Secretaría Municipal de Juchitán el 11 de agosto y posteriormente se registró como aspirante a coordinar trabajos en defensa de la soberanía y de la llamada Cuarta Transformación. Su salida ocurrió antes de que se intensificaran las definiciones partidistas relacionadas con la sucesión municipal prevista para 2027.
Su salida del gobierno municipal ocurrió mientras avanzaban definiciones internas de Morena rumbo a 2027, proceso en el que su nombre fue colocado entre quienes buscan la candidatura a la alcaldía.

