Riesgos y multas por combinar alcohol y volante

Riesgos y multas por combinar alcohol y volante

La mayoría de las veces, muchos conductores piensan que sus destrezas al frente del volante son suficientes para salir bien librados cuando conducen bajo los efectos del alcohol.

Otra historia cuando el vehículo es detenido por una patrulla –o en el alcoholímetro-, y nos toca, además de ir al “Torito”, pagar una jugosa multa. Si te ha ocurrido no deberías quejarte, que en ese caso has sido el imprudente que ha puesto en riesgo su propia seguridad, así como la de los otros conductores y peatones.

El alcohol no sólo te “alegra”, también tiene efectos a nivel físico y psicológico tan terribles, que estás más cerca de ser un bulto de papas que un conductor experimentado aunque te dediques a estar detrás del volante durante horas diariamente.

¿Qué efectos tiene el alcohol en la forma de conducir?

Si cuando tomas te sientes “más seguro” en ti mismo, eso es debido a que literalmente el alcohol te embrutece. Adormece el sistema nervioso central cerebral, por lo que se tiene una percepción reducida del peligro. No es que te vuelvas un galán, la realidad es que mides menos el riesgo de ser rechazado. Si el problema se detuviera ahí, el alcohol sería milagroso. Sin embargo, estos mismos efectos son muy negativos al momento de ponerse detrás de un volante.

El alcoholímetro mide nuestro grado de alcohol por cada litro de sangre. Foto: Especial

 

Entre otras cosas produce los siguientes efectos al conducir:

  • Falso estado de seguridad y destreza.
  • Pérdida de noción del peligro.
  • Reducción de la capacidad de reacción de 0.75 segundos (sobrio) hasta a más de 2 segundos (de acuerdo al estado etílico).
  • Errores en la conducción por descuido de los señalamientos.
  • Modifica la percepción respecto a la velocidad y distancia con otros objetos.
  • Produce sueño y fatiga.
  • Reduce el campo visual.

Grados de alcoholemia

El nivel de alcohol en la sangre determina en muchos sentidos, el estado de ebriedad (o no) de quien conduce. Cuando nos encontramos ante un retén y realizamos la prueba de alcoholemia, se nos dirá cuál es nuestro puntaje.

De acuerdo a los gramos por litro de alcohol en la sangre, se afecta del siguiente modo nuestra capacidad de conducir:

0.0 g/l: Se tiene dominio pleno de las facultades y capacidad de respuesta.

0.3 g/l: La capacidad de respuesta y reacción se reduce levemente. De acuerdo a la resistencia al alcohol, puede ser más o menos capaz de conducir relativamente de forma normal. Elo no implica que sea seguro conducir.

0.5 g/l: La visión se ve reducida, se hace complicado atender a señales de tránsito.

0.8 g/l: Se caracteriza por producir un estado de entusiasmo y conducción temeraria. La capacidad motriz de reacción se reduce significativamente.

1.5 g/l: Se considera un estado de ebriedad importante. Reacciones, vista y reflejos están reducidos.

2.0 g/l o más: El estado narcotizado es obvio e incluso puede presentar dificultad al hablar.

¿Cuál es la multa?

Después de lo que has leído deberías pensar que no vale la pena conducir en estado de aparente –o completa- ebriedad. Sin embargo, te decimos a continuación cuál es la multa en estos casos. El costo aumenta dependiendo del estado del conductor y de sí ha ocurrido algún percance.

Si te sucede la multa va de los 7 mil 200 pesos a los 14 mil 400 pesos. Si has atropellado a alguien – y no ha resultado el caso para más-, hasta 30 mil pesos. Lo que es cierto es que está de más decir que NUNCA debería ocurrirte.

A esta multa se le suma un arresto obligatorio de 26 a 36 horas.

Con información de Excélsior.

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