
Estados Unidos aplica fuertes sanciones financieras contra el mandatario cubano Miguel Díaz-Canel y sus allegados
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso duras sanciones económicas contra el mandatario de Cuba, Miguel Díaz-Canel. La Oficina de Control de Activos Extranjeros oficializó la medida que congela los bienes bajo jurisdicción estadounidense y prohíbe transacciones comerciales a ciudadanos norteamericanos con la cúpula del poder de La Habana.
La histórica resolución del gobierno norteamericano expande el cerco político al entorno familiar directo del líder cubano. La lista negra incluyó de forma inédita a su esposa Lis Cuesta, a su hijastro Manuel Anido, y a prominentes miembros de la familia Castro, específicamente Alejandro Castro y Raúl Alejandro Castro.
Esta penalización se suma a una severa estrategia de asfixia que Washington ejerce sobre el régimen comunista. La ofensiva estadounidense combina la presión económica directa a dirigentes políticos con un fuerte bloqueo petrolero de facto, el cual sabotea el suministro de combustible que sostiene la golpeada infraestructura energética.
Asimismo, la presión diplomática incluye un proceso judicial criminal sin precedentes en contra del expresidente Raúl Castro. El exmandatario fue formalmente inculpado por el Departamento de Justicia debido al derribo militar de dos avionetas civiles de la organización de exiliados Hermanos al Rescate, ocurrido en febrero de 1996.
El severo castigo financiero profundiza la peor crisis económica y humanitaria de la isla caribeña desde el año 1959. El endurecimiento de las restricciones por parte de la Casa Blanca busca forzar una apertura democrática, mientras Cuba sufre apagones masivos crónicos y un desabastecimiento generalizado.

