
Empezó mal el jueves para Oaxaca; en Ocotlán y Miahuatlán la Fiscalía reportan dos ejecuciones; una, de excandidato a la alcaldía
El clima de violencia en Oaxaca sigue sin dar tregua. Mientras el gabinete de seguridad del estado ofrecía una conferencia de prensa en Palacio de Gobierno para informar sobre los supuestos avances en la materia, en los municipios de Ocotlán de Morelos y Miahuatlán de Porfirio Díaz se registraban dos homicidios que evidencian la imparable crisis de inseguridad.
En Ocotlán de Morelos, Carlos Augusto A.D., abogado de 35 años y ex candidato a la presidencia municipal por el Partido Socialdemócrata (PSD) en 2017, fue asesinado a balazos la tarde del miércoles 26 de marzo. El crimen ocurrió en una céntrica calle del municipio, mientras la víctima se dirigía a un local que había rentado para abrir un negocio.
Los agresores dispararon al menos nueve veces contra Carlos Augusto y huyeron del lugar inmediatamente después del ataque. La escena se registró alrededor de las 15:45 horas, ante la mirada de numerosos testigos. Cabe mencionar que el abogado había sido detenido en 2019 por secuestro y liberado seis meses antes de su asesinato en Ejuta, lo que ha generado diversas especulaciones sobre el móvil del crimen.
Por otra parte, en Miahuatlán de Porfirio Díaz, la violencia cobró otra víctima con el homicidio de Guadalupe G., un ganadero de 61 años. El ataque ocurrió alrededor de las 11:15 horas en la intersección de la calle del Higo y la carretera a Xitlapehua, donde el hombre fue interceptado y baleado por sujetos armados que escaparon tras el crimen.
A pesar de la rápida llegada de paramédicos de la Cruz Roja y Protección Civil de Miahuatlán, el ganadero ya no presentaba signos vitales debido a las múltiples heridas de bala. Elementos de la Policía Municipal acordonaron la zona, pero hasta el momento no hay detenidos ni reportes de un operativo para dar con los responsables del asesinato.
Estos hechos violentos han causado indignación en ambas comunidades, donde la ciudadanía exige respuestas y acciones contundentes de las autoridades. La inseguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones en Oaxaca, mientras los crímenes quedan impunes y la violencia persiste sin freno.

