El rol de una empresa con sus empleados
El exCEO de Starbucks -que está considerando seriamente postularse para presidente de EU en 2020- cree que las empresas deben apoyar a los trabajadores e incidir en el bienestar social
NUEVA YORK .- Howard Schultz recuerda el momento en que decidió que Starbucks sería algo más que una compañía de café.
Hace décadas, un empleado le dijo a Schultz, que era CEO en ese momento, que tenía SIDA.
“Decidí que teníamos que pagar un seguro completo para él y su pareja”, recordó Schultz en una entrevista con Poppy Harlow de CNN. “Fue una decisión polémica en aquel entonces”.
Schultz pensó en ese momento cómo enfrentarse a un “asunto de humanidad”.
“Toda mi vida ha estado tratando de tomar decisiones a través del lente de la humanidad y de hacer lo correcto, aunque no fuera en nuestro interés económico”, dijo Schultz. “Probablemente fue la primera vez que me di cuenta de que el rol y la responsabilidad de una empresa es mayor que simplemente ganar dinero”.
En su nuevo libro From the Ground Up, Schultz reflexiona sobre su infancia y los años que pasó al frente de la exitosa cadena de café.
Schultz creció en Brooklyn, donde su familia batallaba por llegar a fin de mes. Cuando su padre, un conductor de camiones que hacía entregas, resbaló y cayó en el trabajo, fue despedido. Sin seguro médico, la familia de Schultz estaba “completamente fracturada”, dijo. “No había dinero para la comida”.
Schultz tuvo una relación difícil con su padre, que dice que lo maltrató físicamente. Cuando era adolescente, Schultz dijo que su padre una vez lo golpeó por maldecir a su madre.
“Todo lo que recuerdo es estar en la ducha y él irrumpiendo, abriendo la ducha, y luego, con los puños, simplemente dándome una paliza”, dijo Schultz.
“La sangre goteaba en la ducha, y no pude ir a la escuela durante un par de días”. Ese recuerdo es tan vívido que Schultz todavía siente los puños de su padre sobre él cada vez que habla sobre el incidente, dijo.
A pesar de lo desagradable, Schultz compartió momentos positivos con su padre. De hecho, su padre ayudó a inspirar a Schultz como líder empresarial.
“Él sufrió la indignidad de nunca encontrar un empleo o un sitio profesional donde se sintiera valorado, respetado”, dijo Schultz. Así que, él construyó una empresa en la que a su padre le hubiera gustado trabajar, con un seguro médico para todos los empleados, incluidos los trabajadores a tiempo parcial.
Durante su gestión, Starbucks fue un líder entre las grandes empresas en materia de salarios y beneficios. Instituyó programas para ayudar a los trabajadores a asistir a la escuela, y habló sobre temas sociales, como la atención médica, la inmigración y la brecha salarial.
Algunas veces, sus intentos por desencadenar conversaciones nacionales sobre temas importantes, fracasaron.
En 2015, Starbucks intentó alentar a los empleados y clientes a hablar sobre las razas y el racismo con su campaña Race Together. La campaña provocó una reacción negativa, y la compañía finalmente la abandonó.
«Pensé que tenía la oportunidad de acrecentar la conversación nacional sobre la raza”, dijo Schultz a Harlow. “Desafortunadamente no salió bien”.
Con Race Together, Schultz dijo que estaba tratando de evitar ser solo un espectador.
“No quiero ser parte de un problema que identifico”, dijo. Y aunque el esfuerzo fue mal recibido públicamente, los empleados siguen orgullosos del intento “porque la compañía tuvo el coraje y la convicción de enfrentar esto”, dijo.
Schultz también cometió errores fuera de Starbucks. Los fanáticos deportivos de Seattle arremetieron en su contra luego de que vendiera los Supersonics de Seattle a un propietario que reubicó al equipo en Oklahoma City.
En su libro, Schultz escribió que la venta fue un “tremendo error” y agregó que siempre lamentará esa equivocación.
“La lección es que cuando tienes poder y responsabilidad tienes que demostrar moderación”, dijo Schultz a Harlow. “Cometí un error muy serio, y me disculpé por ello”.
Schultz pasó de ser CEO de Starbucks a ser presidente con capacidades ejecutivas en 2017. El año pasado, renunció a la presidencia.
Ahora, Schultz dice que está considerando seriamente postularse para presidente como “centrista independiente” en 2020.
El CEO de Starbucks, Kevin Johnson, dijo el lunes que “como compañía, no nos involucramos en las campañas políticas nacionales”, agregando que “nada cambia para Starbucks”.
A Schultz no le preocupa que sus posibles ambiciones políticas puedan perjudicar a la compañía. “Starbucks es una compañía tan saludable como siempre lo ha sido en su historia”, dijo.

