
El Departamento de Guerra estadounidense publicó este viernes archivos y videos «nunca antes vistos» sobre fenómenos extraterrestres
La reciente desclasificación masiva de archivos por parte del Departamento de Guerra ha generado un sismo informativo global. Estos documentos, que incluyen metraje inédito y testimonios técnicos, buscan arrojar luz sobre décadas de secretismo gubernamental. Para muchos analistas, este acto representa el esfuerzo más serio por transparentar los fenómenos anómalos.
Entre el material revelado destacan fotografías captadas durante las misiones espaciales Apolo 12 y Apolo 17. Según reporta Fox News, las imágenes muestran objetos de formas geométricas inexplicables orbitando la Luna. Estas pruebas visuales complementan las transcripciones oficiales de la NASA, donde los astronautas describen encuentros visuales con objetos luminosos.
Una de las transcripciones del Apolo 17 revela una comunicación angustiante con el centro de mando terrestre. La tripulación informó haber avistado partículas o fragmentos extremadamente brillantes que flotaban cerca de su cápsula. El tono de los astronautas sugiere un asombro genuino ante la presencia de tecnología o materiales desconocidos.

«Hay un montón de objetos grandes en mi ventana, muy brillantes», afirmó un astronauta durante la misión lunar. Comparó la intensidad de las luces con el espectáculo pirotécnico del 4 de julio en Estados Unidos. La descripción detalla fragmentos muy irregulares y angulares que realizaban movimientos rotatorios de manera autónoma.
Por su parte, el FBI también liberó expedientes que contienen fotografías de ovnis detectados durante la Nochevieja de 1999. En dichos archivos, se observan aeronaves militares estadounidenses escoltando o persiguiendo luces no identificadas. La coincidencia temporal con el cambio de milenio añade un matiz histórico fascinante a estos registros.
Adicionalmente, se difundió una imagen tomada directamente desde la superficie lunar donde aparecen tres puntos alineados perfectamente. Este grupo de luces, suspendidas en el cielo negro absoluto, no parece corresponderse con estrellas ni con fallos ópticos de la cámara. Los expertos analizan ahora si se trata de naves o satélites.

El secretario Pete Hegseth afirmó que esta apertura busca cumplir con una transparencia sin precedentes bajo la dirección presidencial. Hegseth señaló que el ocultamiento de estos archivos solo ha alimentado especulaciones justificadas entre la población. El objetivo es que el pueblo estadounidense evalúe las evidencias por su propia cuenta finalmente.
Esta iniciativa forma parte del Sistema Presidencial de Desclasificación e Informes sobre Encuentros con Fenómenos Anómalos no Identificados (UAP). El programa, impulsado directamente por la administración de Donald Trump, pretende sistematizar la divulgación científica sobre la vida extraterrestre. Es un cambio radical en la política de defensa nacional.
Expertos en ufología consideran que, aunque los documentos son valiosos, todavía existen zonas oscuras en la información proporcionada. Muchos se preguntan si lo revelado es solo la superficie de hallazgos tecnológicos mucho más complejos y profundos. Sin embargo, el acceso a archivos de misiones Apolo marca un hito histórico.

Finalmente, la pregunta sobre si estos archivos «valen la pena» se responde con el creciente interés del sector académico. La ciencia ahora cuenta con datos oficiales para estudiar movimientos aéreos que desafían la física conocida. La verdad sobre los fenómenos anómalos parece estar, por primera vez, al alcance ciudadano.

