El silbante, Adalid Maganda, inició una huelga de hambre en las instalaciones de la Federación Mexicana de Futbol donde exige ser reinstalado como árbitro y además acusó a los altos mandos de racismo.

«Si algo me llega a pasar, que pese sobre la Federación Mexicana de Futbol, el licenciado Arturo Brizio Carter, Jorge Gasso y Julio Escobar. Si algo me llega a pasar, todo el peso de la ley caerá sobre esos señores racistas», dijo a El Universal.

“Iniciamos y la vamos a terminar hasta que alguien de la federación nos atienda, no importan los días y si llegamos a morir en el intento. Debemos luchar por nuestras convicciones porque nadie nos ha regalado nada”, señaló Maganda a ESPN.

El día de ayer Maganda acudió a la última audiencia en la Junta de Conciliación y Arbitraje de la Ciudad de México con la esperanza de que Arturo Brizio, presidente de la Comisión de Árbitros, se presentara.

“Hasta que no me escuchen y se hagan valer mis derechos (no me muevo de la FMF). Responsabilizo a la FMF por lo que pudiera sucederme”, añadió.

Un par de árbitros que afirman que fueron despedidos de manera injustificada por la Comisión de Arbitraje también se unieron a la huelga.

 

Esta nota originalmente se publicó en Vanguardia