Delincuencia golpea comercio formal
El empresario y director de mercados públicos en la ciudad de Oaxaca, Melitón Lavariega Torres, afirmó que la actividad económica en estos centros comerciales es “buena”, pero no por ello el fenómeno de la delincuencia les deja de ahorcar; “la seguridad es un tema que se tiene que reforzar”.
Como empresario y ante la ola de violencia y crecimiento de la delincuencia en la capital del estado, es necesario comenzar a cerrar las entradas de la ciudad, como también reactivar las casetas de policía que en muchos puntos de la entidad se instalaron y que hoy sólo sirven de madrigueras para los delincuentes.
Lavariega Torres dijo es necesario revisar los protocolos de seguridad de la policía, sobre todo en este momento cuando el tema de la seguridad se complica y el llamado “efecto cucaracha” que se está dando alcanza a la ciudad de Oaxaca.
Indicó que es cierto que la autoridad pone de su parte para combatirlo, pero no ha sido suficiente, muestra de ello es que en las calles de Oaxaca ya no se puede salir con toda confianza ante el temor de ser víctimas de la delincuencia.
Reconoció que el comercio en Oaxaca sigue trabajando de manera normal, pero la situación está complicada a pesar del interés que existe por tener estabilidad económica.
En este mismo sentido admitió que “los cobros de piso” en los mercados es una realidad y que deja ver que la delincuencia golpea a este sector tan importante, por lo que insistió que le toca a la autoridad poner de su parte para que la gente pueda caminar libremente y sin temor a ser asaltado.
Sin tener un estimado, Lavariega Torres apuntó que como empresarios tienen que tomar medidas de seguridad, por lo que no se escatima inversión en torno a la instalación de cámaras de seguridad en sus establecimientos.
Finalmente dijo que la colocación de mantas alertando a la ciudadanía sobre los peligros que corren en algunas calles, es una medida que ha crecido y que en cierta manera pone en alerta a los delincuentes que de ser detenidos en flagrancia pueden ser linchado por los vecinos.
INVASIÓN Y VANDALISMO EN BARRIOS
Los barrios de Santo Tomás Xochimilco, San Matías Jalatlaco, Los Siete Príncipes, de La China y el ex Marquesado, han sido blanco en los últimos meses de diversos atentados que van desde asesinatos, robos y prostitución, hasta la construcción de tiendas que amenazan al comercio tradicional y el vandalismo en templos coloniales.
Son por lo menos cinco los barrios tradicionales de la ciudad de Oaxaca q1ue enfrentan problemas que atentan contra sus tradiciones, costumbres, imagen y convivencia social.
El Barrio de La China, caracterísitco por su folclore y vida comercial, ubicado en la periferia de la capital, muy cerca de la Central de Abasto, sufre desde hace años el incremento de la prostitución y la instalación de antros de vicio, lo que ha traído consigo robos, asaltos y atentados a la integridad física de vecinos y transeúntes.
El Barrio San Matías Jalatlaco, fundado en 1524, ubicado a tan sólo unos 10 minutos del centro histórico, alberga uno de los templos más emblemáticos del siglo 16. En su interior se encuentra uno de los órganos más reconocidos por los amantes de la música, rescatado y restaurado por el Instituto de Órganos Históricos de Oaxaca. Hace unos días, este templo amaneció con graffiti en una de sus paredes.
Desde hace unos días, lo habitantes de este lugar luchan por evitar la construcción de una tienda OXXO. El enojo de los vecinos lo justifican porque este barrio es uno de los más antiguos, con edificios y una historia importante en la cultura oaxaqueña. En este Barrio fundado por indígenas mexicas, se ubica un acueducto del siglo 18, calles empedradas, aquí nació el pintor Rufino Tamayo, y se guardan costumbres como la mayordomía.
Vecinos de este lugar acusan a las autoridades de ejecutar obras sin su consentimiento. Una de ellas es la construcción de la Plaza de la Libertad de Expresión.
Este lugar, en el que estuvo la Estación de Ferrocarril, y donde vivió Hernán Cortés, vive una creciente ola de inseguridad. Los habitantes de este barrio han denunciado que se ha incrementado los robos en su demarcación, por lo que viven en constante temor.

