
DEA: “Los Chapitos” dieron a Rocha Moya 10 mdd para financiar su campaña; este, a su vez, les dio el control del agua en Sinaloa
Una investigación periodística de N+ ha sacudido la política nacional al revelar presuntos vínculos entre el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y la facción de «Los Chapitos». Según testimonios, el mandatario entregó el control de los sistemas de agua potable en compensación por el financiamiento para su campaña electoral.
El reporte, fundamentado en declaraciones de un testigo protegido de la DEA, señala que los hijos del gobernador recibieron 10 millones de dólares en efectivo durante 2021. Este recurso habría sido entregado por René Bastidas Mercado, alias «Doble Cero», líder operativo del grupo criminal en el municipio de Elota.
Dicho acuerdo criminal no solo implicó el apoyo financiero, sino también la cesión de la administración y el cobro de diversas juntas municipales de agua. El informante de la DEA aseguró que organismos clave como JAPAC en Culiacán y Jumapam en Mazatlán pasaron a manos operativas de la organización delictiva.
Además de las juntas municipales, la red de corrupción se extendió a 48 módulos de riego agrícolas en todo Sinaloa. Estos organismos, fundamentales para la economía estatal, fueron utilizados para desviar recursos millonarios destinados originalmente a la infraestructura hidráulica, terminando en la compra de armamento y sustancias prohibidas.
El contador Rodolfo López, antes de ser asesinado, denunció que «Los Chapitos» se apoderaron del presupuesto y las nóminas de la Conagua. Bajo amenazas, los administradores debían entregar un promedio de 100 millones de pesos anuales por cada módulo de riego, sumando cantidades estratosféricas de dinero público desviado.

Para ocultar el saqueo, la organización criminal utilizaba facturas alteradas y contratos ficticios diseñados para simular legalidad en el flujo de efectivo. Los contadores locales se vieron obligados a documentar salidas de dinero no deducible, mientras el cártel infiltraba a personas en la nómina bajo la figura de «aviadores».
La violencia fue el mecanismo final para consolidar este control absoluto sobre el recurso hídrico sinaloense. Rodolfo López fue secuestrado en mayo de 2025 y hallado sin vida meses después; tras su muerte, otros tres directivos de módulos fueron privados de su libertad por el grupo de «Los Chapitos».
La denuncia formal, radicada en el Distrito Sur de Nueva York, sostiene que el grupo criminal garantizó la victoria electoral de Rocha Moya. A cambio de los votos y el dinero, el entonces candidato prometió ceder puestos estratégicos y operativos dentro de la estructura orgánica del gobierno del estado.
Según la acusación judicial, tras asumir el cargo en noviembre de 2021, el mandatario sostuvo reuniones con los líderes del Cártel de Sinaloa. En estos encuentros participó presuntamente Enrique Inzunza Cázarez, actual senador, con el fin de formalizar la entrega de dependencias de seguridad y la fiscalía a la delincuencia.
Este escándalo pone en duda la integridad de las instituciones en Sinaloa y la seguridad de sus recursos naturales. Mientras las autoridades estadounidenses avanzan en la investigación, la administración estatal enfrenta acusaciones de haber convertido el sistema de agua en la caja chica de una de las organizaciones más peligrosas.

