Cosecha de hongos en temporada de lluvia atraen turismo gastronómico y de naturaleza hacia las sierras de Oaxaca

Cosecha de hongos en temporada de lluvia atraen turismo gastronómico y de naturaleza hacia las sierras de Oaxaca

Oaxaca convirtió sus bosques en escenario de una creciente corriente turística vinculada con los hongos. Durante la temporada de lluvias, visitantes nacionales y extranjeros llegan a comunidades serranas para recolectar, degustar y conocer especies silvestres, atraídos por la gastronomía, la biodiversidad y el conocimiento ancestral que permanece vivo entre pueblos indígenas del estado.

La actividad, conocida cada vez más como micoturismo, combina caminatas, identificación de especies, recolección responsable, cocina tradicional y contacto directo con comunidades forestales. Cocineros, fotógrafos, investigadores y viajeros interesados en experiencias auténticas encuentran durante julio, agosto y septiembre una oferta que vincula naturaleza, cultura alimentaria y turismo comunitario.

La Secretaría de Turismo de Oaxaca ha incorporado festivales y recorridos micológicos dentro de la promoción del turismo comunitario y sostenible. La temporada incluso recibe el nombre de “Hongosto”, expresión utilizada para destacar la abundancia de especies durante las lluvias y convertir la recolección tradicional en una experiencia turística con creciente demanda.

En San José del Pacífico, en la Sierra Sur, el Festival Cultural del Hongo se ha convertido en uno de los principales escaparates de esta tendencia. La celebración reúne gastronomía, caminatas, medicina tradicional y conferencias, mientras prestadores de servicios locales aprovechan la llegada de visitantes para fortalecer hospedaje, alimentación y actividades relacionadas con los bosques.

La dimensión económica comienza a ser visible. En 2024, el festival de San José del Pacífico registró alrededor de 85 por ciento de ocupación hotelera, cientos de visitantes y una derrama cercana al millón de pesos. Para 2025 se proyectaba superar los dos mil asistentes, confirmando el interés creciente por estas experiencias.

Recolección de hongos.

En la Sierra Norte, Cuajimoloyas mantiene otra referencia del micoturismo oaxaqueño. Su Feria Regional de los Hongos Silvestres alcanzó en 2025 su vigésima segunda edición, con exposiciones de especies, talleres, senderismo y actividades gastronómicas que permiten a los visitantes conocer un recurso que forma parte de la alimentación cotidiana de las comunidades.

La gastronomía constituye uno de los principales motores de esta corriente turística. Hongos silvestres como yemas, duraznillos, azulejos, porcini, trompas de cuchi, corralitos y matsutakes mexicanos llegan a mercados y cocinas tradicionales, donde son preparados en tamales, caldos, moles, empanadas y otros platillos representativos de distintas regiones.

La diversidad también explica el atractivo. Oaxaca registra más de mil 600 especies de hongos y, según estudios y registros locales, más de 200 variedades silvestres tienen algún aprovechamiento comestible. Para los visitantes, recorrer el bosque junto a recolectores experimentados permite descubrir especies que difícilmente aparecen en los mercados urbanos.

Detrás de cada recorrido existe, sin embargo, un conocimiento que no puede improvisarse. Distinguir un hongo comestible de otro tóxico requiere experiencia y transmisión generacional. Las comunidades practican recolección selectiva y conocen ciclos naturales, mientras especialistas advierten que el incremento turístico debe acompañarse de criterios de conservación.

Así, el turismo micológico comienza a representar para Oaxaca mucho más que una moda gastronómica. La temporada de lluvias convierte los bosques en destino turístico, genera ingresos comunitarios y revaloriza conocimientos ancestrales, mientras plantea un desafío: aprovechar comercialmente los hongos sin transformar la biodiversidad ni el patrimonio cultural en mercancía.

CATEGORIES
Share This
error: Content is protected !!