
Corrupción endémica en SSO: pagan sobreprecio a empresa foránea por seguridad fantasma mientras hospitales carecen de insumos
A pesar de las denuncias y evidencias presentadas por personal sanitario y ciudadanos en las redes sociales, servidores públicos de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), dependencia a cargo de Efrén Emmanuel Jarquín González, siguen haciendo negocios con presuntas irregularidades en la contratación de servicios de seguridad privada. Las críticas señalan un despilfarro de recursos públicos y el incumplimiento de las directrices del gobernador, quien llamó a priorizar la contratación de empresas locales y la austeridad.
Sin embargo, documentos revelan que Mitzi Daily García Díaz, responsable de la Unidad de Servicios Generales de los SSO, autorizó el pago de 22 mil pesos por cada elemento de seguridad contratado a Servicios Profesionales de Seguridad Privada (Serpeosep), empresa foránea, muy por arriba de los 19 mil pesos pagados previamente a PABIC y los 14 mil a firmas oaxaqueñas, evidenciando un sobreprecio injustificado.
El contrato con Serprosep, además de costoso, presenta irregularidades. Directivos de hospitales reportan más de 400 elementos de seguridad “fantasma”, inexistentes, ya que la vigilancia en muchas unidades médicas es mínima o nula. Esto agrava las sospechas de una maquinación de servidores públicos y compañía contratada para defraudar al erario estatal: facturan, se pagan pero no ofrecen el servicio.
Pese a las instrucciones del gobernador de priorizar la contratación de empresas locales y la austeridad, los SSO, García Díaz benefició a Serpeosep, que opera bajo un esquema de outsourcing. Las facturas se emiten a través de Máxima Guía, una empresa con domicilio fiscal en un taller de muebles en Tlalnepantla, Estado de México, lo que despierta dudas sobre su legalidad.
Las irregularidades en los SSO reflejan un desvío de recursos que afecta a hospitales con carencias de insumos y personal. El caso demanda auditorías urgentes, sanciones administrativas y penales para los responsables, incluyendo a García Díaz, para frenar la corrupción que compromete la salud de los oaxaqueños.

