CONTRAFUEGO … «Xóchitl, holograma inflado » por Aurelio Ramos Méndez

CONTRAFUEGO … «Xóchitl, holograma inflado » por Aurelio Ramos Méndez

Si usted, lector, escuchó por ahí que la atmósfera política experimenta una genuina xochitlmanía, un estallido masivo de admiración, fervor y hasta adoración a la inminente candidata presidencial del Frente Amplio, Xóchitl Gálvez –de visita en Oaxaca por estos días–, pose la mirada en la realidad; comprobará que eso no se ve por ninguna parte, salvo en el fantasmagórico mundo de la inteligencia artificial.

Las redes sociales están saturadas de imágenes perfectas, seductoras, pero lamentablemente irreales de la empresaria y política, construidas mediante avanzados recursos tecnológicos, que sin embargo no guardan correspondencia con su arquetipo; ni con el real ni con el ficticio.

Suena como un galimatías, pero no lo es. Por increíble que parezca, la senadora panista ha obrado el milagro de ser tres personas distintas y una sola Xóchitl verdadera.

Una, la niña que vendía gelatinas y nunca existió o se extravió en algún punto de su derrotero otomí; otra, la política y empresaria manchada de corrupción, habilidosa traficante de influencias y hundida hasta el cogote en el conflicto de intereses, y la tercera, la encandiladora figura de inteligencia artificial.

Merced a semejante trinidad, flota como una pelusa en el ambiente prelectoral una duda abrasadora: ¿Quién es más falsa, la Xóchitl Gálvez retocada, entrona, alegre y audaz del holograma que acapara las redes, o la Xóchitl de carne y hueso?

La versión digital de la hidalguense reacciona con rapidez a las críticas y las responde de modo coherente y con humor desopilante, aunque con falacias.

La real, destila hipocresía. Como se ha visto en la tierra de Juárez, donde empezó a hacer acrobacias y ensayó un triple salto mortal con la esperanza de caer parada. Aconsejada por sus promotores pasó de la colera a la serenidad y aun el amor al Presidente López Obrador.

“Le mando una declaración de amor”, dijo, y añadió, mintiendo sin recato, que a los dos “nos une lo mismo, el amor por México” y la atención a los más necesitados, con la única diferencia de que persiguen su objetivo con diferentes métodos.

La No Xóchitl incluso se adelantó al Presidente López Obrador en la maniobra del “no lo digo yo” –tan vituperada desde la oposición–, pues los dichos “de ella”, no son de ella sino construcciones resultantes de complejos algoritmos.

Puede citarse, a modo de ejemplo, la siguiente desafiante expresión, que, en efecto, no la dijo la Xóchitl gestora de contratos de obra y legisladora en sus ratos libres, sino su alter ego digital: 

“Ahora el presidente, muy machito, dice que no me cree. Siempre habrá quien no te crea, quien dude de tus orígenes, de tu historia y de tus sueños. Siempre habrá quien dude de tu capacidad, de tu fuerza y de tus ideales…”.

Apoyados en ésta y otras frases dichas no por la cotidiana cultora –según su propia enunciación– de los placeres del tálamo, sino por su segundo yo, el aparato que le hace eco puso a sonar el megáfono a todo lo que da.

De Carlos Loret de Mola, Ciro Gómez Leyva y Carlos Marín a Jesús Silva Herzog, Denise Dresser y Guadalupe Loaeza, pasando por Joaquín López Dóriga, Héctor Aguilar Camín, Carlos Elizondo y muchos más, los capos de la comentocracia le inyectaron a la panista ingentes volúmenes de helio.

Hablaron de verdadera xochitlmanía, de una voltereta en el horizonte electoral, de acaparamiento mediático de la traficante de influencias y de veloz acercamiento en las encuestas a “la favorita” del Peje.

Les aseguraron a sus audiencias que en la cúpula de Morena hay miedo paralizante, y en el colmo de la ruindad, insistieron en la necesidad de proteger la integridad física de la presidenciable frente al malvado gobierno.

“Ante el crecimiento de Xóchitl Gálvez, lo que sigue (por el Presidente) es más violencia política. Verbal o física. Lo impensable puede suceder”. Así dijo –ver para creer– un analista identificado con el salinato marcado para la historia por hechos impensables.

También inflaron con compresora a la contratista del gobierno los dirigentes del PRI, PAN y PRD, y ni qué decir de los reposteros de esa gelatina mosaico –trocitos saborizados de mora azul, grosella y piña, pero sin naranja—que es el Frente Amplio, encabezados por Claudio X.

Todos, líderes de opinión, políticos y empresarios, le ocultaron al respetable –no por desconocimiento sí por perversidad– que sus análisis y comentarios tenían asidero únicamente en imágenes y expresiones creadas mediante inteligencia artificial; o sea, efigies, razonamientos y palabras de una Xóchitl fantasmal, inexistente.

En su manipulación informativa hicieron grosero uso de la legisladora, única –al parecer– que no se percató, o le importó poco ser utilizada, urgida como está de figuración como blindaje frente a la ley.

Su protagonismo le ha permitido desempolvar el libreto blanquiazul, según el cual ante la acusación de corrupto lo que procede es negar las imputaciones y decirse víctima.

Convertida en un descomunal dirigible, el ícono cibernético duró flotando en la atmósfera política apenas una semana, mientras la real y muy equis aspirante presidencial atravesaba días intensamente negros.

El INE desestimó su petición de considerar violencia política de género el balconeo de sus corruptelas en la mañanera. Y avaló el proceso de selección del gallo de Morena.

Para mayor infortunio, su mentor y propagandista, Vicente Fox, mostró el verdadero rostro del panismo que por ahora ella abandera: Antisemita, xenófobo; adicto al presupuesto y las pensiones, pero enemigo de los programas asistenciales, fariseo, pedestre, maniqueo, desvergonzado…

De cara a este triple naufragio –de la niña de las gelatinas, la empresaria cochupera y el holograma– la pregunta ahora es quién recogerá el estandarte opositor y qué maniobra estarán urdiendo los estrategas del Frente para ocultar su fracaso.

BRASAS

Tiene todo el derecho democrático Salomón Jara de impulsar las modificaciones constitucionales que le permitan concretar sus compromisos de campaña.

Más aún, si se considera la legítima y aplastante mayoría legislativa ganada a pulso por Morena y sus aliados.

A lo que no tiene derecho alguno el gobernador de Oaxaca es a tomarles el pelo a los ciudadanos, con el recurrente cuento del combate a la corrupción –en especial del gobierno de Alejandro Murat– del cual ha hecho un petate del muerto.

Vienen a colación estos señalamientos ante la polvareda que ha levantado la transformación del Tribunal de Justicia Administrativa en un nuevo órgano, aprobada por el congreso local con todas las de la ley.

Saturado de incondicionales de Murat, el referido ente judicial –de acuerdo con dichos de funcionarios y legisladores– se había convertido en un obstáculo para la investigación de delitos cometidos desde el poder público durante el sexenio pasado.

Demos por buena la explicación; pero, a la par, cabe señalar que a nueve meses de haber tomado posesión el de Betaza, en materia de sanción a los corruptos han sido más las palabras y el ruido que los hechos.

Jara y sus colaboradores han formulado copiosas imputaciones a dirigentes magisteriales logreros, ladrones del Cartel del Despojo, alcaldes transas y exfuncionarios del sector salud y hasta del ambiente cultural, en la mayoría de los casos sin consecuencia alguna.

Valga, por lo mismo, decir que ya no debe pasar mucho tiempo antes de que el mandatario transite del bla, bla, bla a los hechos y las sanciones penales que procedan.

Deberá ser así o los ciudadanos tendrán razones fundadas para sospechar no sólo de la voluntad de justicia de Jara sino aun de su probidad.

El tiempo vuela.

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¿Descuido, ignorancia o mala fe? Es un enigma. Pero la conductora estrella de Milenio, Azucena Uresti, abonó la polarización que vive el país y de la cual suele acusarse al Jefe del Estado, mas en el lance enseñó el cobre.

Al informar por Twitter sobre manifestantes que irrumpieron en una conferencia del subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, aseguró que este funcionario los llamó “arrogantes”, en la acepción de soberbios, altaneros, engreídos… 

¡No, señora! Les dijo solamente que se arrogan o apropian o atribuyen una representatividad de la cual carecen. 

Lo expresó así: “Si el tema de ustedes, por importante y legítimo que es, opaca a la señora de ahí y al señor de allá, quiere decir que ustedes se están arrogando la representatividad de todo mundo. No lo considero justo…”

El equívoco de Uresti habla menos de incompetencia que de facilismo y ataque por sistema, en automático, porque lo importante para algunos no es informar sino golpear y desde luego polarizar.

Otro ejemplo de desempeño dudosamente ético corrió por cuenta de periodistas que tenían por ingenioso nombrar a Amlo, en sus tiempos de opositor, simplemente López o “el señor López”.

Se escandalizaron la semana pasada cuando el señor López y algunos morenistas llamaron a Xóchitl “la señora X”.

Uno de estos comunicadores, aquejado de Alzheimer, se rasgó las vestiduras y deploró “¡qué manera de degradar la política, la investidura presidencial y el valor de la palabra!”

De acuerdo, ¡qué manera!

RESCOLDOS

Debería avergonzar no solo al panismo sino a todos los mexicanos, el que Vicente Fox haya tenido en sus manos los destinos del país. No debió merecer jamás semejante honor un individuo con su atolondramiento, rusticidad e ignorancia, pero sobre todo su imprudencia, mendacidad, cinismo, xenofobia e hipocresía. El PAN le debe a la nación explicaciones convincentes acerca de cómo fue que un partido en aquel tiempo relevante avaló electoralmente a semejante personaje… 

Santiago Creel, no Amlo, representa la verdadera resistencia a entregar el poder y el riesgo releccionista. Posa con atuendo de demócrata, pero es cosa de imaginarlo aferrado a la silla hasta con las uñas. Todos los legisladores que buscan ser candidatos a la grande, menos él, se han separado de sus curules o escaños. Él, en cambio, ya dijo “¡no me voy, y háganle como quieran!”. Cuidado… 

Panistas de la capital del país anunciaron su adhesión como una verdadera ola azul para apoyar y envolver a Claudia Sheinbaum. Bien por la exjefa de gobierno. No estaría de más, sin embargo, que aceptase con reservas y gran cuidado estos apoyos, vistas las traiciones a Morena de otros panistas como Germán Martínez Cázares y Lilly Téllez, y conocido el mito del Caballo de Troya. Y, si hasta los micos únicamente ingieren frutos cuyo hueso puedan luego expulsar sin dificultad…

aurelio.contrafuego@gmail.com

 

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