
CONTRAFUEGO … «La 4T en su laberinto» por Aurelio Ramos Méndez
Antes de tres meses, el 6 de septiembre, los mexicanos conoceremos el destino de la 4T, sabremos si Morena mantendrá la cohesión indispensable para garantizar su continuidad de manera directa, o bien mediante uno de los suyos pero en negociación con otras fuerzas. O, si de plano obrará el milagro de la resurrección del viejo régimen.
Por lo pronto, el partido vino tinto consiguió con aparente armonía definir el complejo proceso para la selección de su candidato, con una clara favorita, Claudia Sheinbaum, y un competidor de verdad, Marcelo Ebrard, capaz de ganar de modo verosímil y en buena lid.
Medirán fuerzas en varias encuestas, asimismo, Ricardo Monreal, cuya participación tiene menos de personal que de estrategia para apoyar a Ebrard, y Adán Augusto López, en la cancha para garantizar la jugada de su jefe y paisano, y en apariencia –sólo apariencia— favorable a Sheinbaum.
Están en liza, además, Gerardo Fernández Noroña, por méritos propios pero escasas posibilidades y levemente inclinado a la Jefa de Gobierno, y Manuel Velasco, colero, cuota del Verde, con nulo chance y lealtad al mejor postor.
Ninguno de los seis aspirantes parece dispuesto a descarrilar el proceso, aunque eso es algo que se sabrá con certeza el día D, cuando también una oposición cachatodo se despojará de su hoja de parra.
Por ahora, resulta patente que fue baladronada eso de que la Alianza va por México no admitirá ningún aspirante a la candidatura presidencial que abandone Morena. “No aceptaremos retazos”, dijo, muy gallito, el dirigente del PAN, Marko Cortés. Le faltó precisar que lo que en realidad quieren es retazo con hueso.
Soltó la bravata, todavía aturdido por el demoledor revés que su partido y aliados recibieron en las elecciones del Estado de México. Y, de algún modo, en Coahuila. Porque…
No nos digamos mentiras. La victoria de la oposición en aquella entidad norteña se debió menos a la Alianza, que a la división de Morena.
En su actual condición de desahuciados, el PAN, PRI y PRD no están en aptitud de pedir sino de aceptar lo que les caiga. Pantomimas aparte, tienen su esperanza cifrada en la eventual defección de algún morenista descontento por posibles trampas y desaseos en el ejercicio de selección electivo.
Si algún moreno disconforme hubiera, dese por seguro que tendrá alfombra roja en el revoltijo de membretes ideado por Claudio X. O, ¿alguien cree de veras que la oposición rechazarían a Ebrard o a Claudia Sheinbaum?
Marko debió haber sido menos mentiroso y fanfarrón. Debió haber explicado el anhelo de retazo con hueso, que es decir la esperanza de cachar a un disidente que –ni modo– le dé continuidad a la 4T desde la plataforma de Va por México, pero les garantizaría a los líderes de la oposición acceso a chambas burocráticas y políticas.
Puestos en el gabinete, direcciones de empresas públicas, embajadas, consulados, diputaciones, senadurías, presidenciales municipales… El Estado como botín. Eso es lo que está en la mira de Claudio y sus compinches.
En la Alianza los aspirantes brotan como hongos, pero por ningún lado se ve uno de peso, para tiempos de crisis.
Deberían Cortés y socios soslayar su engreimiento, y, con humildad, buscar alguien dispuesto a portar el deshilachado estandarte opositor. Alguien a quien no le cause repulsión la cercanía de los políticos y empresarios coligados, empezando por el propio Marko Cortés.
O, Alejandro Alito Moreno, quien pasea muy orondo la impunidad y exhibe su alias gigantesco en la camisa. ¡No le bastase ser señalado de ladrón, sino que además quiere ser famoso!
Alito fue, por su fétida fama, el principal causante del desastre opositor el domingo 4, aunque intentó la maniobra de embestir el gobernador Alfredo del Mazo, culpándolo de la derrota.
Junto con el patético enterrador del PRD, Jesús Zambrano, Alito acusó a Del Mazo de haber abandonado a su surte a los priistas, sin explicar, bien a bien, qué quería que del Mazo hiciera.
¿Qué le diera dinero público a la campaña priista? ¿Qué violara la ley? ¿Qué maniobrara en contra de la candidata de Morena? ¿Qué organizara una operación tamal, carrusel, ratón loco, urnas embarazadas, o incendiara casillas y quemara boletas?
Se pasó de cínico el exgobernador de Campeche, pero no tuvo que esperar mucho la respuesta. “Ingrato, falso y mentiroso”, lo llamó merecidamente Del Mazo.
Así las cosas, el proceso de Morena para la selección de su abanderado da la impresión de ir viento en popa, o en el peor de los casos desembocar en una especie de victoria en cuerpo ajeno, el triunfo indirecto de un morenista bajo las siglas VxM.
Porque ni siquiera una mala jugada del destino, con el retorno al poder de la oposición por su propio esfuerzo y con un candidato purasangre, significaría el fin de la 4T, que se ha instalado con objetivos y modos de gobierno difíciles de soslayar.
Sin hablar de la reversa en el entramado legislativo, camisa de fuerza con la tendrá que gobernar quienquiera que llegue a la silla y desde el trampolín partidista que se desee.
BRASAS
De dar pena la rebatiña que protagonizan destacados panistas y expanistas, entre estos los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, por la paternidad de programas sociales como la pensión para adultos mayores. Discusión que ha develado un escandaloso plagio no de tesis de grado sino de mérito político.
Plagio descarado porque el verdadero genitor de tal apoyo fue el Presidente López Obrador, en sus tiempos de Jefe de Gobierno de la capital del país. No es necesario peinar canas para que a uno le conste.
Tampoco estamos ante una aporía, uno de esos enunciados imposibles de descifrar porque contienen una inviabilidad racional, del tipo «¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?”. La verdad le consta a la nación y está en las hemerotecas.
La cosa empezó con un video del PAN, en el cual el de las botas, bajo el falaz epígrafe “¡que no te engañen!”, dijo que el apoyo a viejitos inició en su gobierno, cuando la realidad es que el panismo y el foxiato combatieron con todo –populista, clientelar, pescado regalado en vez de capacitación para la pesca— aquel programa del tabasqueño.
Para que la cuña apriete, primero en desmentir a Fox fue Felipe Calderón: “El programa 70 y más empezó durante mi gobierno”, escribió en Twitter, con jactancia de beodo.
Luego, El Peje lo llamó, con toda razón, mentiroso y caradura.
Enseñan el cobre ambos exmandatarios. El apoyo a personas de la tercera edad fue compromiso de campaña de Amlo, instrumentado con su llegada al GDF, en el 2000.
En indisimulable y electorera, aunque plausible imitación, Fox en efecto instauró un programa de atención para adultos mayores, el cual, por bondadoso que haya sido, fue cínico robo de una idea política del de Macuspana.
Resulta por lo mismo no sólo exasperante para los ciudadanos, sino inconveniente aun para su propio legado, el decir –como hace en el promocional– que durante su gobierno se crearon programas sociales, pero “la diferencia es que se usa hoy con fines políticos”.
Para mayor vergüenza –tras de gordo, hinchado–, el guanajuatense dobló las manos, humillado, ante el michoacano. “Calderón, todos los gobiernos del PAN hemos sido los mejores”, le escribió, como acariciándole la calva.
Andaba Fox de vena cómica. Se dio tiempo para un chistorete digital… contra el Presidente. Aquel en que el jefe de una manada de cornudos ungulados declara: “Somos anti-lópez”.
Luego, intentó convencer a Calderón de que regrese al blanquiazul. “Qué andas haciendo afuera… del PAN”, le preguntó como emulando a Platanito.
Sólo le faltó contar el chiste de que la mejor manera de atraer hacia el PAN a Calderón es enseñándole una botella de Bacardí.
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Cuando los improbables lectores tengan disponible en las redes de Tiempo esta columna, ya se sabrá si Xóchitl Gálvez consiguió apersonarse en la conferencia de prensa matutina del Presidente López Obrador para dizque ejercer su derecho de réplica, o si se conformó con sentarse en un banquito a las puertas de Palacio Nacional como hizo, con supina indignidad, Silvano Aureoles.
La senadora panista obtuvo amparo para presentarse en la conferencia y replicarle al mandatario sus afirmaciones de que ella ha propuesto eliminar la pensión para adultos mayores.
Se trata no de la honesta intención de hacer valer un derecho, sino del patrañudo afán de sacarle a la ley jugo propagandístico, con la mira puesta en la candidatura a Jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
Un juez –era previsible— pasó por alto la maniobra y reconoció el derecho que supuestamente le asiste a la legisladora en busca de figuración.
Cabe, en estas circunstancias, preguntar si es realmente el Presidente sujeto obligado por la ley para conceder el derecho de réplica o tal obligación concierne sólo a medios de comunicación, difusores del bulo.
Qué sucedería si, en un momento dado, la totalidad de mencionados de modo desfavorable en la mañanera decidieran hacer valer su derecho de réplica. ¿Sería eso materialmente factible?
La conferencia presidencial no es reconocida como tal por la oposición, que la tiene por simple ejercicio de propaganda. Es decir, el aprovechamiento de un espacio oficial para fines político-partidistas.
Con la resolución a favor de Gálvez, ¿podrá en adelante cualquier disconforme con su mención en eventos políticos exigir capacidad de réplica en eventos idénticos, conferencia, declaración banquetera, junta vecinal, templete, marcha, mitin?
¡Aguas! Xóchitl pretende, con ayuda de un juez cobero, no ejercer su derecho sino metérsele al rancho –por simple capricho– al Presidente.
El juez, por lo visto, razonó como si Gálvez estuviese en total indefensión frente a los dichos –ciertos o falsos– del mandatario. ¡Pamplinas!
Por su condición de senadora está en capacidad de convocar a conferencia de prensa y hablarle no a un medio sino decenas de estos, periódicos, radio, tv, portales, yutuberos, influenciadores y demás yerbas.
O, usar los espacios propios de su condición política –la tribuna legislativa, la plaza pública, la calle, el encuentro con sus electores—para decir su verdad, si honradamente le interesara el debate político.
El empleo por los políticos de espacios propios de su actividad rige para todos ellos. Incluso aquellos metidos a periodistas, autores de columnas en las que no aportan absolutamente ninguna idea distinta de las que defienden en sus tribunas.
Como dice el dicho: “Cada mochuelo a su olivo”.
aurelio.contrafuego@gmail.com
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