
Pese a renuncia del Comisionado, continúa el paro de la Policía Estatal; exigen nuevo mando en la SSPCO
El paro de actividades en la Policía Estatal cumplió este viernes su tercer día. A pesar de la renuncia del comisionado de la corporación, Plácido Jarquín, quien fue señalado por maltrato y acoso laboral, el conflicto no ha disminuido. Al contrario, la protesta ha escalado y se ha extendido a nivel estatal.
Los elementos de la corporación iniciaron el paro de labores el pasado miércoles, luego de que el gobierno de Salomón Jara amenazara con despedir a 218 policías estatales. Ante esta situación, la tropa ahora exige la renuncia del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Iván García Álvarez, y de la secretaria ejecutiva del Sistema Estatal de Seguridad Pública, Karina Barón Ortiz.
El gobernador Salomón Jara Cruz ha negado que existiera una orden de despido para los policías estatales y calificó la protesta como una estrategia para desestabilizar su gobierno. Sin embargo, en redes sociales se filtraron documentos con fecha del 13 de febrero en los que se enlistan los nombres de los elementos que serían dados de baja.
Tras la toma del cuartel de la Policía Estatal por parte de los uniformados, Karina Barón se presentó en el lugar con la intención de dialogar. No obstante, los policías desmintieron las declaraciones del gobernador y exigieron garantías laborales, así como mejoras salariales.
Desde el miércoles, se estableció una mesa de trabajo para recopilar las demandas de los elementos en paro. Sin embargo, hasta el momento no han recibido una respuesta concreta por parte del gobierno estatal, lo que ha generado mayor descontento entre los manifestantes.
El gobierno de Oaxaca intentó minimizar la protesta argumentando que no se trata de un paro de labores, sino de una reunión de trabajo. También aseguró que en ningún momento se contempló el despido de los policías. Pero los inconformes exhibieron un documento firmado por la subdirectora de seguridad institucional, Arianna Hernández Ortiz, y el entonces comisionado Plácido Jarquín, en el que se deja sin efecto una orden previa de despido.
A pesar de las declaraciones oficiales, las contradicciones continuaron. En un comunicado, la SSPC aseguró que, en coordinación con los tres niveles de gobierno, se garantiza la seguridad en Oaxaca. Sin embargo, en los hechos, la vigilancia y los patrullajes fueron suspendidos desde el jueves, ya que la mayoría de los policías se concentraron en el cuartel de San Bartolo Coyotepec, en apoyo al movimiento.
En la región del Istmo, los 12 policías estatales que habían sido asignados a San Isidro Platanillo para brindar seguridad tras el asesinato de tres campesinos afiliados a la UCIZONI, se retiraron la noche del miércoles sin previo aviso a las autoridades locales.
Ante esta situación, los habitantes de San Isidro Platanillo manifestaron su preocupación. “No sabemos por qué se retiraron, no avisaron. Hoy amanecimos sin vigilancia y la gente está temerosa porque no hay quien brinde seguridad”, comentaron algunos pobladores, quienes compartieron un video mostrando el domo vacío.
Lo mismo ocurre en otras comandancias distribuidas en las ocho regiones del estado. La mayoría de los uniformados han abandonado sus puestos y se han trasladado al cuartel de Coyotepec para respaldar a sus 218 compañeros que, según la administración estatal, serían despedidos por no aprobar los exámenes de confianza. Sin embargo, los policías aseguran que nunca se les aplicaron dichas pruebas.
A la protesta también se han sumado trabajadores del C4 que fueron suspendidos recientemente, así como custodios de los penales del estado. Estos últimos denuncian que el gobierno ha eliminado beneficios laborales esenciales y exigen atención a sus necesidades laborales.
En solidaridad con los policías estatales, los custodios también han pedido al gobernador Salomón Jara Cruz que atienda sus peticiones y garantice condiciones dignas para su labor dentro del sistema penitenciario.

