¿Cómo prepararte para Navidad si atraviesas por un duelo?

¿Cómo prepararte para Navidad si atraviesas por un duelo?

Las fiestas decembrinas traen consigo un fenómeno que algunos especialistas han nombrado como depresión invernal; no en vano diciembre es el mes en el que más gente se quita la vida.

Y sí, es cierto, de acuerdo con el sitio sumédico.com, las celebraciones de diciembre nos hacen entrar en un estado de mayor sensibilidad, pues traemos al presente recuerdos de épocas pasadas y no siempre suelen ser memorias alegres.

De acuerdo con Gina Tarditi, psicoterapeuta del Centro de Apoyo para la Atención Integral, del Instituto Nacional de Cancerología, las fiestas decembrinas suelen despertar en la mayoría de las personas una mezcla de emociones y sensaciones; son fechas que por lo general evocan y nos conectan con colores, aromas, imágenes y personas que traen al presente recuerdos de épocas pasadas; algunos, nos llenan de alegría; otros, de nostalgia o desazón. Sin embargo, no a todos pega por igual la tradicional alegría navideña.

QUIENES VIVEN CON DUELO, MAGNIFICAN SU TRISTEZA

Aquellos que se encuentren viviendo un duelo, sobre todo por el fallecimiento de un ser querido, presentan, en ocasiones, un aumento en sus sentimientos de tristeza, miedo, culpa o soledad, a medida de que se acercan fechas especiales.

Tácitamente estas fechas estan enmarcadas por la alegría y la armonía, y en este entorno, un doliente puede sentirse aislado e incapaz de entrar en sintonía con los demás.

Es más común durante el primer año de la pérdida, pero puede suceder aun después de muchos años y esto en sí mismo no sugiere alguna patología, siempre que en general se esté funcionando adecuadamente tanto en el ámbito personal, como en el familiar, laboral y social.

En los días o semanas previas puede haber ansiedad, intranquilidad, problemaspara dormir o conciliar el sueño, falta de apetito o irritabilidad. Entenderlo es importante.

ALGUNAS SUGERENCIAS:

  • Es normal sentirse irritable, triste, confundido o intranquilo cuando se acercan estas fechas. Saber que lo que nos sucede es normal lo hace más fácil de manejar.
  • Planee con tiempo lo que desea hacer en cada ocasión. Usted puede decidir qué tradiciones mantener y cuáles modificar. Habrá quienes deseen celebrar de la misma forma en que lo han hecho siempre, mientras que otros decidirán algo totalmente distinto. Una tercera vía, es hacer una combinación de viejas y nuevas tradiciones que confieran un nuevo sentido a estas celebraciones.
  • Prepare “salidas” para no sentirse presionado ante la probable lluvia de sugerencias o invitaciones que pueden no ser de su agrado. Muchos a su alrededor intentarán “aliviar” su dolor aconsejándole qué hacer y qué evitar. Seguramente todas ellas surgen de muy buenas intenciones y de la necesidad, hay que decirlo, que tenemos los seres humanos de “resolver” la vida de los demás, sin entender que cada uno hemos de encontrar nuestras propias respuestas.
  • Si lo desea y lo necesita, hable con alguien de cómo está viviendo estos momentos. En ocasiones, hablar con aquellos que consideramos saben escuchar puede ayudar a sentirnos mejor, por el simple hecho  que nuestras emociones son validadas y aceptadas y tal vez también porque  permite ver desde otra perspectiva aquello que nos aqueja o incómoda y, descubrir otras formas  de enfrentar o manejar la situación.
  • Acuérdese que cada persona vive y siente diferente durante un duelo. Así que no espere que el resto de la familia reaccione como usted. Hablarlo y respetar la forma en que cada uno decida vivir estos momentos, hará que la tensión sea menor y la comunicación fluya de manera abierta y asertiva.
  • Considere que su ser querido sigue formando parte de su historia. Pueden ser buenos momentos para celebrar y honrar al ser querido de la  forma      en  que  usted  decida,  de  acuerdo    a  sus  creencias, costumbres, deseos y necesidades.
  • Acepte que la vida no puede ser retratada en blanco y negro, sino en una amplia gama de tonalidades, donde la alegría y la nostalgia pueden coexistir.
  • Si piensa que requiere ayuda profesional, no dude en buscarla. Pedir ayuda profesional no significa que esté enfermo

 

*Gina Tarditi. Psicoterapeuta del Centro de Apoyo para la Atención Integral, del Instituto Nacional de Cancerología.

Coautora junto con la doctora Mariana Navarro del libro Cuidados paliativos, medicina que apuesta por la calidad de vida. Editorial Fontamara, 2016.

Con información de Excélsior.

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