
Comida oaxaqueña, de culto mundial: M. Salas
El prestigiado chef Matteo Salas, del restaurante Áperi, en San Miguel Allende, Guanajuato, reconoció a la comida oaxaqueña como gastronomía de culto en todo el mundo.
En entrevista, el galardonado como chef revelación en los Food and Travel Awards, dijo que Oaxaca tiene una gran cantidad de productos endémicos, que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo:
«Verduras, frutas, chiles, todo el tema del maíz, de la milpa, es algo que Oaxaca nos regala. Es una cocina atemporal, digna de las cocinas internacionales», comentó.
Opinó que la cocina originaria mexicana está en un buen momento, ya que hay un gran esfuerzo de los chefs y cocineros en México por regresar a las raíces y comida tradicional.
«Hay esta tendencia ahora; la gente está interesada en el producto local, en lo tradicional».
El chef originario de Italia se declaró fanático de la cultura oaxaqueña, y mencionó que su restaurante Jacinto 1930 tiene en el menú platillos de Oaxaca, incluyendo las tradicionales tlayudas.
«Algo que me fascina es el Tejate, es una bebida que me vuelve loco; se me hace fantasiosa, irreal, tan tradicional y única».
Matteo Salas estará en Oaxaca este fin de semana para celebrar junto con su colega Rodolfo Castellanos el quinto aniversario del Restaurante Origen.
Dijo que no perderá la oportunidad de ir al Mercado 20 de Noviembre, a comprar una tlayuda y un taquito de tripita tostada, «eso es algo que voy a hacer sí o sí», indicó.
¿QUIÈN ES MATTEO?
Hijo de madre italiana y padre jalisciense, Matteo Salas creció en una familia que amaba la comida mexicana y su cultura. Por amor a los recuerdos entrañables que evocaban el sabor de los guisos de su abuela, a los 17 años decidió estudiar Administración Hotelera y Restaurantera en el Instituto Paul Bocuse, en Lyon, Francia así como Artes Culinarias y Gestión de Restaurantes con especialidad en Alta Gastronomía y Productos Gourmet.
Desde entonces y a través de su estadía en restaurantes europeos —que figuran en la lista Michelin— ha reforzado su experiencia y ha hecho de la creatividad el denominador común de sus proyectos. Hace poco más de dos años, llegó a México, específicamente a San Miguel de Allende, donde ha colocado todo su esfuerzo por enaltecer la gastronomía mexicana desde Áperi, Cumpanio, Panio y Jacinto 1930.
Con información de Agencia Quadratín

