Cien diputados chapulines ‘brincan’ a otra bancada en San Lázaro

Cien diputados chapulines ‘brincan’ a otra bancada en San Lázaro

Con cien cambios de un grupo parlamentario a otro, e incluso de regreso a sus bancadas originales, los diputados ‘chapulines’ impusieron récord en la LXIV Legislatura (2018-2021), duplicando prácticamente los 57 casos del trienio anterior (2015-2018) y multiplicando más de cuatro veces los 23 registrados en el periodo 2012-2015.

Las fracciones legislativas con mayor crecimiento, tras altas y bajas de integrantes, fueron las del Partido del Trabajo (PT), con 19, y Morena, con ocho, mientras que la del Partido Encuentro Solidario (PES), con diez, y la del Partido de la Revolución Democrática (PRD), con nueve, sufrieron las pérdidas más significativas de legisladores.

De acuerdo con el Servicio de Información para la Estadística Parlamentaria de la Cámara de Diputados, entre octubre de 2018 y abril de 2021 se registraron 95 cambios de bancada, pero a esa cifra se agregan los cinco integrantes que el Partido Verde (PVEM) cedió a Morena al comienzo de la legislatura para darle la mayoría absoluta, con 252 curules, y permitirle presidir la Junta de Coordinación Política por tres años.

Chapulineo por candidaturas

Los registros oficiales en el Palacio de San Lázaro confirman que 56 cambios de grupo parlamentario, más de la mitad del total, ocurrieron durante los últimos doce meses.

Tan solo durante el último periodo ordinario de sesiones, del 1 de febrero al 30 de abril pasado, 28 legisladores cambiaron de “camiseta”, principalmente en busca de candidaturas.

La mayoría parlamentaria de Morena sumó en ese lapso diez integrantes, mientras el PT adhirió a cuatro; el PES, a cuatro, y el PAN, a tres.

Previamente, entre mayo y agosto de 2020, un total de 19 diputados pasaron de sus respectivas fracciones a la del PT o la del Partido de la Revolución Institucional (PRI) en la disputa por alcanzar la tercera fuerza política y con ello presidir la Mesa Directiva durante el tercer y último año de la legislatura.

Entre acusaciones de compra de legisladores con dinero o candidaturas, la bancada petista dio de alta a diez integrantes en solo tres meses, incluidos los ex perredistas y posteriormente diputados “verdes” Mauricio Toledo y Héctor Serrano.

A pesar de enfrentar hoy un proceso de desafuero por el delito de enriquecimiento ilícito que le imputa la Fiscalía de Justicia de la Ciudad de México, Toledo es candidato a diputado federal del PT por el estado de Puebla, mientras Serrano fue postulado también a la reelección legislativa por el estado de San Luis Potosí, pero el Tribunal Electoral revocó esa candidatura por no acreditar residencia efectiva en dicha entidad.

Destacan igualmente los casos de los perredistas Antonio Ortega, Guadalupe Almaguer, Abril Alcalá y Jesús Pool Moo, quienes fueron “a préstamo” con el PRI para superar al PT en la lucha por la presidencia de la Cámara de Diputados y tan sólo 48 horas después se reincorporaron a sus curules en la bancada perredista.

Chapulineo “por amor”

Caso aparte es el de la ex priista Irma Terán, quien contrajo matrimonio en diciembre de 2019 con el coordinador de los diputados del PES, Jorge Argüelles, y dos meses después, en un “acto de amor”, renunció a la bancada del PRI para sumarse a la fracción que encabeza su pareja.

Además de “que es un acto familiar, es un acto de amor, es un acto de congruencia, de caminar con el mismo objetivo y el mismo objetivo es sacar adelante al país”, dijo Argüelles al presentar a su cónyuge como nueva integrante del grupo parlamentario pesista.

 

sta nota originalmente se publicó en Milenio

 

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