Cerrar anormales

Como bien señala Juan Diego en su celebérrima columna Con Mayúsculas: “surge como un imperativo inmediato el cierre de las escuelas normales, como un acto de profilaxis en el sector educativo para acabar pronto con la subversión de esos centros” como el CRENO (antes educativos, hoy madriguera de delincuentes, guarida con nombre de escuela donde se recluta a delincuentes “para ser los formadores de los oaxaqueños del mañana”.

Además de ser las anormales nefastos centros de odio magisterial y focos de resentimiento social donde se adoctrina a los inscritos como combativos luchadores populares, si bien hasta mediados del siglo pasado eran respetables escuelas formadoras de profes y las únicas en perfil didáctico, actualmente existe la Universidad Pedagógica Nacional, las escuelas y facultades de Ciencias de la Educación, de psicología educativa, psicopedagogía y docencia, asimismo escuelas de otras disciplinas y licenciaturas que sus egresados cumplen con los requisitos para concursar por plazas para profesor vía el examen de aptitud y competencia, ya que por otra parte las anormales han podrido la imagen del profe y corrompido el de las escuelas de veintidocitos, llegando al nivel que ningún padre en su sano juicio o familia con sentido común inscribe a sus hijos en escuelas primarias donde adoctrine a los alumnos un profe “revolucionario“ primero anormal y luego militante de la Gestapo SS22, motivando así el incremento exponencial de escuelas primarias y secundarias privadas, donde los profesores que imparten clases son educadores, pedagogos, psicólogos y profesores, maestros respetuosos de la docencia y derechos de los niños a recibir una educación de calidad.

Si se clausurarán las anormales como opina Juan Diego, se cerrara el CRENO y ahí se construyera un parque público, se acabaría la fuente de los que se adueñan de calles y carreteras, poniendo en jaque al gobierno y la sociedad entera. Bien por la idea del maestro Juan Diego, ojala que así como se cerró Lecumberri, el Palacio Negro, también se cerraran las anormales y se terminará de una vez con la guarida de anormales dispuestos a delinquir por una plaza pero incapaces de disciplinarse para estudiar y competir por un trabajo como hacemos todos presentando currículo y buenas calificaciones e incluso menciones honoríficas, porque los anormales presentan petardos, machetes, bombas molotov, barricadas y técnica de secuestros, ese es el perfil anormal del CRENO.

Opinión de Carlos R. Aguilar Jiménez

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