
Actualización: 91 millones de mexicanos rechazaron el proceso en las urnas; sólo 9% votó en elección judicial
El 1 de junio de 2025, México vivió un proceso electoral inédito al celebrar por primera vez elecciones judiciales para renovar aproximadamente 2 mil 700 cargos, incluyendo jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte.
Esta reforma, impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y respaldada por la actual presidenta Claudia Sheinbaum, buscó democratizar el sistema judicial. Sin embargo, el proceso enfrentó desafíos significativos, como la complejidad del sistema de papeletas, la falta de conocimiento sobre los candidatos y una alta desinformación entre los votantes.
Según datos preliminares del Instituto Nacional Electoral (INE), la participación ciudadana fue notablemente baja, con estimaciones que oscilan entre el 7% y el 9% del padrón electoral. Esto significa que apenas 9 de cada 100 ciudadanos inscritos acudieron a las urnas, reflejando un desinterés generalizado y cuestionamientos sobre la legitimidad del proceso.
De acuerdo con una encuesta de Berumen y Asociados y con datos actualizados del Instituto Nacional Electoral (INE), solo el 9% de los mexicanos participaron en la elección de ministros, magistrados y jueces. Es decir, 91% de la ciudadanía manifestó su rechazo, al no asistir a las casillas.
En la encuesta, los mexicanos calificaron el proceso como antidemocrático, lo que se vio rechazado por 9 de cada 100 mexicanos que se negaron a participar.
Diversos factores contribuyeron a esta baja participación. La oposición política llamó al boicot del proceso, argumentando que la elección directa de jueces podría comprometer la independencia del Poder Judicial.
Además, la complejidad del proceso electoral, con seis boletas y más de 4 mil candidatos, generó confusión entre los votantes. A esto se sumaron irregularidades en las listas de candidatos y la falta de información clara sobre los aspirantes.
La presidenta del INE, Guadalupe Taddei, reconoció los desafíos del proceso y expresó su esperanza de que la participación aumente en futuras elecciones. Sin embargo, la falta de experiencia previa en elecciones judiciales y la ausencia de mecanismos como el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) complicaron aún más la jornada electoral.
En Oaxaca la participación ciudadana se calcula entre el 5 y el 7%. De esta manera, Morena-Oaxaca apenas lograría aportar 200 mil de los 700 mil votos exigidos por su dirigencia nacional y el gobierno federal para legitimar la elección judicial. Pero fracasaron.
En la entidad se eligieron nueve ministros de la Suprema Corte, cinco magistrados del Tribunal de Disciplina Judicial, dos magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral, entre otros cargos. La elección se dio como resultado de la Reforma judicial mexicana de 2024 aprobada por el Congreso de la Unión en septiembre de 2024.
Los resultados oficiales de la elección judicial se esperan para el 15 de junio, y se anticipa que este proceso histórico genere debates sobre la mejor manera de garantizar un Poder Judicial independiente y profesional en México.

