
Ayuntamiento de Oaxaca reubica a comerciantes en Avenida Independencia; viola decreto de la Unesco ▶
n medio del desorden que vive la ciudad de Oaxaca, el presidente municipal, Francisco Martínez Neri, no consideró un espacio de reubicación de puestos de pan y comida por obras en el Mercado de Abasto.
Ya no caben los puestos y ahora serán instalados en las escaleras de la iglesia de La Soledad, sobre la avenida Independencia, en pleno Centro Histórico, hasta el mes de diciembre.
Esta reubicación será de manera temporal, en lo que concluyen las obras en esa zona del mercado de Abasto, dijo el Ayuntamiento. Refirió que estos trabajos y medidas, se toman en beneficio de los comerciantes establecidos en el mercado, quienes también requieren seguir vendiendo sus productos.
Sin embargo, esta decisión viola el decreto de la Unesco, que designó a Oaxaca de Juárez como patrimonio cultural de la humanidad.
El 11 de diciembre de 1987, el Centro Histórico de Oaxaca y la zona arqueológica de Monte Albán fueron declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
Este título los distingue como sitios que deben ser reconocidos y preservados por su importancia cultural para la herencia no solo de los oaxaqueños, sino de toda la humanidad, al ser considerados de interés para la comunidad internacional.
Ambos sitios cuentan con un conjunto de valores urbano-arquitectónicos inigualables. No obstante, sufren las externalidades negativas del crecimiento de la mancha urbana en la Zona Metropolitana, y del gran flujo turístico que se ha observado en los últimos años, especialmente en el Centro Histórico.
Actualmente, la ciudad sufre múltiples fenómenos que afectan en gran medida el patrimonio, poniendo en riesgo su legado cultural y arquitectónico.
El enfoque principalmente turístico ha incentivado el crecimiento comercial nocturno, lo que ha llevado a muchos habitantes del centro a salir de esta zona por la inseguridad o por el aumento en el costo de las rentas que hace prácticamente imposible vivir en el sitio.
Esta transformación de Centro Histórico habitable a Centro Histórico-comercial ha impulsado la pérdida de la identidad y sentido de pertenencia de los vecinos del sitio, facilitando prácticas negativas para la ciudad.
Y estas prácticas hoy las facilita al Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, que no sólo pasa por alto la contaminación visual de la capital con estos locales en las aceras, sino que evidencia su falta de capacidad para buscar un sitio más adecuado para esta reubicación de las casetas de pan del Mercado de Abasto.

