
Pese a amenazas de Trump, Irán ataca objetivos militares estadounidenses en Kuwait
Irán volvió a atacar este jueves objetivos militares estadounidenses en Kuwait, haciendo caso omiso de las amenazas del presidente Donald Trump.
El ejército de Kuwait afirmó que había interceptado un ataque con misiles y drones procedentes de Irán. Teherán detalló que había atacado la base aérea de Ahmad al Jaber, en territorio kuwaití, «con misiles y drones».
Kuwait calificó los ataques como una «amenaza directa para su seguridad y estabilidad», y una «grave violación de las normas del derecho internacional».
El ejército de Irán también aseguró que había atacado la base aérea de Al Minhad, en los Emiratos Árabes Unidos, pero este país del Golfo no informó de ningún ataque de este tipo.
La víspera, Irán había prometido hacer «pedazos» al enemigo estadounidense, luego de ataques a su territorio que, entre otros objetivos, alcanzaron una boda.
Según Teherán, los bombardeos dejaron un total de 19 muertos, entre ellos siete miembros de las fuerzas armadas y también civiles, uno de los balances más elevados de los últimos meses.
Cuatro de las víctimas asistían a unas nupcias en el distrito de Sirik, en el sureste del país, donde cerca de 70 personas resultaron heridas según los medios estatales.
El petróleo reacciona
En este escenario, los mercados del petróleo volvieron a sentir el golpe y en medio de una inquietud generalizada pasaron a operar al alza.
Poco después de las 10:00 GMT, el precio del barril de Brent del Mar del Norte para entrega en noviembre subía un 1.24%, hasta los 96.82 dólares.
Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate para entrega en octubre, subía un 1.36%, hasta los 92.25 dólares.
«Anoche destruimos mucho más que su radar. Fue un ataque muy contundente, y estamos preparados para lanzar otro en cualquier momento que queramos», advirtió Trump el miércoles.
Las hostilidades se reanudaron el domingo, lo que puso fin a un mes de tregua.
Una «nueva estrategia»
Teherán advirtió el miércoles que aplicará una «nueva estrategia» en la guerra que iniciaron Estados Unidos e Israel en su contra a finales de febrero.
«Pronto verán que la nueva estrategia de Irán en el campo de batalla, en la diplomacia y en la confrontación del bloqueo económico, hará pedazos sus cimientos», publicó en X el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezai, sin dar más detalles.
El principal negociador y presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, calificó a Estados Unidos de «Satán» tras el ataque a la boda, recordando además el bombardeo de una escuela en Minab que, según Teherán, mató a 155 personas, entre ellas 120 niños, en las primeras horas de la guerra, el 28 de febrero.
Sin aludir directamente una ofensiva contra la ceremonia nupcial, el Comando de Estados Unidos para Oriente Medio dijo que sus fuerzas «nunca atacan a civiles, a diferencia de los Guardianes de la Revolución».
Las imágenes que muestran los daños en el lugar donde se llevaba a cabo el casamiento se han difundido ampliamente en Irán.
El portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baqai, condenó un «crimen de guerra», al lamentar que «una ceremonia de boda haya sido brutalmente bombardeada en el marco de la lucha desesperada de Estados Unidos por ocultar su fracaso».
«Estrecho de Trump»
Desde que empezó el conflicto, Irán ha bloqueado el estrecho de Ormuz, donde la actividad comercial, salvo en ocasiones puntuales, ha estado bajo mínimos.
Por esa vía marítima transitaban antes de la guerra el 20% de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural licuado.
Trump propuso el miércoles rebautizarlo como el de «estrecho de Trump», pero luego dio a entender que no hablaba en serio ante una pregunta de la AFP al respecto.
Según indicaron el miércoles los Guardianes de la Revolución iraníes, dos petroleros se incendiaron tras chocar con minas en el Golfo, al transitar fuera del itinerario designado por las autoridades de Teherán.
Como parte de su promesa de someter a la república islámica a una «asfixia» económica, Washington impuso un bloqueo a los puertos iraníes y, recientemente, una nueva ronda de sanciones secundarias contra los socios comerciales de Teherán.

