
El doble terremoto en Venezuela reporta 920 muertos y más de 50 mil desaparecidos; la ayuda internacional, insuficiente
Los terremotos que sacudieron Venezuela el miércoles 24 de junio de 2026 han dejado un saldo preliminar de 920 muertos, 3 mil 360 heridos, más de 50 mil desaparecidos y 80 mil personas sin vivienda, de acuerdo con cifras oficiales y de organizaciones internacionales de ayuda.
Con magnitudes de 7.2 y 7.5, los sismos ocurrieron con segundos de diferencia en el centro-norte del país. Epicentros cercanos a San Felipe y Yumare provocaron el mayor impacto en Caracas y La Guaira, esta última declarada zona de desastre. Más de 300 réplicas registradas mantienen la alerta nacional desde entonces.
La ministra Delcy Rodríguez y la Asamblea Nacional confirmaron que hospitales siguen saturados mientras continúan las labores de rescate. Voluntarios, equipos internacionales y maquinaria pesada trabajan sin descanso entre escombros. Cientos de personas permanecen atrapadas y las cifras de víctimas siguen aumentando conforme avanzan las evaluaciones en terreno.
La Guaira es la región más devastada: más de 100 edificios colapsaron, incluido el hotel Eduard’s de diez pisos. El aeropuerto de Maiquetía permanece cerrado por daños estructurales y trece hospitales reportan afectaciones graves. Calles bloqueadas y viviendas inhabitables obligaron a instalar refugios improvisados en plazas y estadios.
En Caracas, sectores como Los Palos Grandes, Altamira y Chacao registraron múltiples derrumbes. El edificio Petunia dejó al menos 11 fallecidos. Oficinas, departamentos y comercios resultaron destruidos. Guacara, Maracay y Valencia también presentan daños severos. En total, más de 250 estructuras están comprometidas o destruidas.
El gobierno declaró estado de emergencia nacional ante la catástrofe, considerada la peor en más de un siglo para Venezuela.
Evaluaciones satelitales confirman destrucción masiva con pérdidas económicas preliminares de decenas de miles de millones de dólares. Cortes de agua y luz agravan la crisis humanitaria que enfrentan los damnificados.
EE.UU., El Salvador, ONU y Cruz Roja desplegaron hospitales de campaña, rescatistas y suministros urgentes. La solidaridad ciudadana ha sido clave durante las primeras 72 horas críticas. Autoridades reiteran que las cifras son provisionales y piden seguir únicamente fuentes oficiales mientras el país inicia su reconstrucción.

