
Otro caso: negligencia en Tehuantepec provoca muerte de mascotas y grave foco de infección sanitaria en Pishishi
La administración de la presidenta municipal de Tehuantepec, Oaxaca, Ana Cecilia Pérez Velázquez, enfrenta acusaciones de negligencia tras la muerte de varios perros en la agencia de San Isidro Pishishi. Vecinos del Fraccionamiento Cofamsa denunciaron un foco de infección en una vivienda abandonada. A pesar de las advertencias previas, la omisión institucional permitió un desenlace fatal.
El conflicto escaló debido a la falta de respuesta ante una queja formal presentada el pasado 13 de enero. Aunque el municipio selló la recepción el 18 de enero, no hubo acciones inmediatas para rescatar a los animales. La inacción gubernamental agravó las condiciones de insalubridad que afectan a las familias.
Los residentes de la calle Plateros han entregado oficios desde el año 2023 sin obtener respuestas. En la propiedad señalada habitaban doce caninos en condiciones deplorables, sin alimento ni medidas de higiene básicas. Los desechos biológicos, dispersados por el viento, representan hoy un peligro latente para la salud infantil.
Lamentablemente, el abandono prolongado causó la muerte de varios ejemplares, cuyos restos permanecieron en el sitio sin ser retirados. Los perros sobrevivientes presentan signos de desnutrición severa, permaneciendo literalmente en los huesos. Esta tragedia pudo evitarse si la autoridad municipal hubiera intervenido oportunamente tras las primeras denuncias ciudadanas.
Ante la presión social ejercida el pasado 6 de mayo, el ayuntamiento emitió un comunicado asegurando atención al problema. No obstante, los afectados califican esta reacción como un intento tardío de evadir responsabilidades administrativas. La indignación crece porque la intervención oficial ocurrió únicamente después de que el daño ya era irreversible.
Organizaciones defensoras de los derechos animales exigen una investigación profunda contra la alcaldesa por incumplimiento de deberes legales. Argumentan que la Ley de Protección Animal de Oaxaca obliga a una actuación inmediata ante maltrato. Para los activistas, el tiempo desperdiciado por la autoridad municipal constituye un acto de complicidad institucional.
Hasta el momento, la presidencia municipal ha evitado ofrecer disculpas públicas o detallar sanciones contra los responsables directos. No existe información oficial sobre protocolos para rehabilitar a los sobrevivientes o sanear la zona contaminada. El silencio administrativo persiste mientras el riesgo sanitario continúa amenazando la integridad de toda la comunidad.
Los denunciantes anunciaron que escalarán el caso ante la Defensoría de los Derechos Humanos y la Fiscalía General. Buscan fincar responsabilidades por negligencia administrativa y contaminación ambiental derivado de la descomposición orgánica. La comunidad de Tehuantepec exige justicia para las víctimas animales y garantías reales para la salud pública regional.

