
Irresponsabilidad del secretario Jesús Romero en conflicto agrario en los Petapa, #Oaxaca; planta a involucrados
En medio de una escalada de violencia que ha dejado familias desplazadas, personas heridas, desaparecidas e incluso una muerte confirmada en la zona norte del Istmo de Tehuantepec, el secretario de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero López, ha sido señalado por su presunta negligencia al no asistir a una reunión crucial convocada por su dependencia que dirige.
Autoridades de Santo Domingo Petapa denunciaron que fueron citadas el 27 de febrero a las instalaciones militares de Ciudad Ixtepec para dialogar sobre el conflicto agrario con San Juan Mazatlán Mixe, pero fueron dejadas “plantadas”, lo que agrava la tensión en una región ya marcada por invasiones armadas y crisis humanitarias.
El conflicto limítrofe, que disputa alrededor de 14 mil hectáreas desde 2023, ha intensificado en las últimas semanas. Habitantes de San Juan Mazatlán Mixe reportan incursiones armadas por parte de comuneros de Petapa, resultando en el desplazamiento de al menos 55 familias, el sitio de comunidades como Loma Santa Cruz y la muerte de Israel Cabrera Andrés, junto con dos desaparecidos.
Ambas partes exigen intervención estatal, pero la ausencia de la Secretaría de Gobierno (Sego) en la reunión programada evidencia una falta de compromiso que podría interpretarse como indiferencia ante el riesgo de más violencia.
Paradójicamente, un día antes, el 26 de febrero, la Sego emitió un comunicado afirmando que las autoridades de Petapa “continúan en la negativa de entablar una mesa de diálogo”, lo que contrasta con las denuncias de que fueron ellos quienes no se presentaron.
Esta discrepancia no solo cuestiona la veracidad de las declaraciones oficiales, sino que resalta la ineficacia del secretario Romero López en mediar un problema que ha generado huérfanos, viudas y un clima de impunidad.
En un contexto donde se han reportado civiles armados y maquinaria pesada invadiendo territorios, priorizar el discurso sobre la acción concreta representa un lujo irresponsable que el gobierno estatal no puede permitirse, poniendo en peligro la estabilidad regional y la vida de los oaxaqueños involucrados.
Organizaciones como la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (Ucizoni) han alertado sobre la crisis humanitaria, urgiendo a una resolución inmediata para evitar una escalada mayor. La sociedad oaxaqueña merece una explicación clara y medidas concretas del secretario, en lugar de excusas que perpetúan el conflicto.

