
Bancada de Morena en Congreso de #Oaxaca bloquea supervisión legislativa y opta por la opacidad en tragedia ferroviaria
La bancada de Morena y sus aliados en el Congreso de Oaxaca decidió, por mayoría, rechazar la propuesta de la diputada de Movimiento Ciudadano, Alejandra García Morlán, para que el Legislativo supervisara activamente las investigaciones del descarrilamiento del Tren Interoceánico en Nizanda, donde murieron 14 personas y más de 100 resultaron heridas.
Con su voto, Morena frenó un exhorto que buscaba garantizar vigilancia legislativa sobre el proceso, cerrando la puerta a una actuación transparente en torno a una de las tragedias ferroviarias más graves de los últimos años. El accidente ocurrió en la Línea Z, considerada una de las “obras magnas” del gobierno federal anterior.
García Morlán recordó que la tragedia sucedió apenas dos años después de la inauguración del tramo ferroviario y exigió que el Congreso se colocara del lado de las víctimas. Subrayó que los diputados tienen la responsabilidad de pronunciarse con objetividad e imparcialidad, y no respaldar decisiones que favorezcan la opacidad.
La legisladora advirtió que alrededor del proyecto existen señalamientos graves de corrupción, incluidos reportes de la Auditoría Superior de la Federación sobre irregularidades en la construcción y posibles vínculos con personas cercanas al expresidente. Ante ello, dijo, el papel del Congreso es indispensable para evitar el encubrimiento.
Aunque la Fiscalía abrió carpetas de investigación para deslindar responsabilidades, García Morlán afirmó que el Legislativo no puede desentenderse. “Echar la bolita, cerrar los ojos y hacernos a un lado es insensible y frívolo”, alertó. Recalcó que su obligación constitucional es representar a la ciudadanía, no proteger intereses políticos.
La propuesta pedía que la Comisión Permanente del Corredor Interoceánico asumiera supervisión plena y permanente del caso, garantizando acceso a la verdad, transparencia de las autoridades, rendición de cuentas y reparación del daño a las víctimas. El objetivo era impedir que la tragedia quedara envuelta en silencio institucional.
García Morlán cuestionó públicamente a sus colegas: “¿Para qué estamos aquí si no para ser voz de quienes no pueden estar presentes?”. Agregó que las familias de los fallecidos merecen acompañamiento y certeza de que nadie les negará justicia, mucho menos desde el propio Congreso estatal.
Pese a la urgencia del tema y los argumentos presentados, Morena y sus aliados optaron por votar en contra. Su decisión no solo bloqueó la supervisión legislativa, sino que envió un mensaje preocupante: la mayoría parlamentaria prefirió cerrar filas en favor de la opacidad antes que garantizar justicia y verdad a las víctimas de Nizanda.

