
#Oaxaca: Tunden a Semar y Jara por minimizar mortal descarrilamiento del Tren del Istmo llamándolo “evento ferroviario”
Usuarios de redes sociales exhibieron este domingo a la Secretaría de Marina y al gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, por intentar minimizar la magnitud del “trenazo” en el Istmo de Oaxaca al calificarlo únicamente como “evento ferroviario”, pese a que el descarrilamiento dejó al menos 13 muertos y un centenar de heridos.
Las críticas estallaron de inmediato, señalando que la Semar y el mandatario oaxaqueño pretendieron minimizar una tragedia que evidencia fallas graves en el proyecto del Tren Interoceánico. Para miles de internautas, el eufemismo constituye un acto de cinismo gubernamental frente al dolor de las víctimas y sus familias.
El descarrilamiento ocurrió este 28 de diciembre entre Chivela y Asunción Ixtaltepec, cerca de Nizanda, en la región del Istmo, cuando la máquina principal del tren con 241 pasajeros y nueve tripulantes se salió de las vías. La magnitud del siniestro contrastó brutalmente con el lenguaje frío y evasivo del comunicado oficial.

En X, el término “evento ferroviario” se volvió tendencia nacional por las acusaciones de que el gobierno intenta ocultar errores estructurales del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec. Usuarios reprocharon que la Semar, encargada del proyecto, recurriera a un eufemismo para evitar asumir fallas de operación y mantenimiento.
Los mensajes más virales calificaron de ofensivo e irresponsable el uso de ese término, recordando que no se trató de un incidente menor, sino de un descarrilamiento mortal. Muchos acusaron al gobierno de normalizar la manipulación del lenguaje para encubrir tragedias vinculadas a proyectos emblemáticos de la administración federal.
El gobernador Salomón Jara también fue duramente cuestionado por informar desde lejos y no trasladarse al lugar del siniestro. Para miles de usuarios, su ausencia física evidenció desinterés, falta de liderazgo y una respuesta institucional de desprecio frente a una tragedia que enluta a Oaxaca.

Las críticas aumentaron conforme se actualizó la cifra de víctimas, que pasó de reportes preliminares con 15 heridos a la confirmación de 13 fallecidos y cerca de 100 lesionados, varios de ellos graves. Los usuarios denunciaron que la narrativa oficial pretendió contener el escándalo antes que priorizar transparencia y responsabilidad.
Además, las reacciones incluyeron señalamientos de corrupción en la obra, contratos irregulares y presunta protección a operadores morenistas involucrados en el proyecto. La indignación colectiva se expresó también en memes y hashtags que ridiculizaron el término “evento ferroviario”, símbolo de un intento fallido de minimizar una tragedia mayúscula.

