
Personal médico y de enfermería del Hospital Presidente Juárez del ISSSTE #Oaxaca labora bajo protesta… ¡pero sin insumos!
En el Hospital Regional Presidente Juárez del ISSSTE en Oaxaca capital, el personal médico y de enfermería trabaja bajo protesta, denunciando un colapso inminente por falta de insumos, medicamentos y equipo esencial.
El personal porta carteles en uniformes con mensajes para visibilizar la precariedad en áreas como urgencias y atención a hospitalizados. La protesta incluye el paro sin suspender atención crítica, pero exponiendo riesgos para pacientes y trabajadores.
Los sindicatos involucrados, como la Sección 25 del SNTISSSTE y la Sección 13 del Sutissste, lideran las demandas. Sus delegados, José Manuel Andrade Rafael y Deysi Belén Cruz Hernández, reportan sobrecarga laboral extrema: el único oncólogo atiende hasta 40 consultas diarias sin fármacos oncológicos ni insumos diagnósticos, considerando renunciar.
En hemodiálisis, el agua no es óptima, y en quirófanos hay fallas estructurales. Pacientes oncológicos tienen que comprar los medicamentos por cuenta propia, dañando la economía familiar y agravando desigualdades.
El hospital, inaugurado en 1970, enfrenta mantenimiento deficiente: fugas de gas en cocina, sistemas de oxígeno inoperantes y áreas clausuradas por Cofepris, como quirófanos y farmacia, pese a usarse por necesidad. Urgencias carece de camillas, sillas de ruedas y personal, forzando atenciones en bancas metálicas o piso.
La dirección del Hospital Presidente Juárez ha desmentido las acusaciones, afirmando un abasto del 96% de medicamentos e insumos, con verificaciones constantes y priorización de infraestructura.
Sin embargo, trabajadores rechazan esta cifra oficial, alegando instrucciones para no difundir la crisis y amenazas de sanciones administrativas o despidos, por lo cual exigen una auditoría federal y mesa de diálogo urgente, mientras el paro indefinido persiste desde el 1 de diciembre.
La crisis en el referido centro médico refleja fallas sistémicas en el sector salud oaxaqueño, con demandas de mayor inversión federal, plazas laborales y dotación adecuada.
Sindicatos piden la comprensión ciudadana, enfatizando que no culpan al personal sino a la negligencia administrativa. Sin resolución, el riesgo de colapso total amenaza la atención a miles de derechohabientes en la región.

