
Jara maniobra para adelantar revocación y controlar proceso; reforma reduce márgenes y favorece su narrativa
Consciente de que la revocación de mandato podría volverse en su contra, el gobernador Salomón Jara maniobra políticamente para adelantar el proceso. Logró que el diputado priista Javier Casique Zárate de presentar una iniciativa de reforma constitucional que modifica la fecha y condiciones del ejercicio ciudadano, con el propósito de garantizar un resultado favorable.
El gobernador citó en Palacio de Gobierno a legisladores de Morena, encabezados por su sobrino Benjamín Viveros, coordinador de la bancada, para informarles y alinear la votación. Se les instruyó a aprobar el adelanto de la revocación a febrero de 2026, tres meses antes del plazo original, en función de los tiempos políticos del propio Jara.
La propuesta del diputado Casique es una iniciativa a título personal, pues las dirigencias estatal y nacional del PRI se deslindaron, aunque será Morena y sus aliados quienes la respalden. El nuevo diseño del proceso también contempla cambios claves: recolección electrónica de firmas, plazos reducidos de verificación y emisión exprés de la convocatoria.
Se elimina la pregunta abierta y se incorporan respuestas optativas, lo que permite al gobierno perfilar la narrativa del ejercicio. Las nuevas reglas serán determinadas en octubre, lo que deja al árbitro electoral, el IEEPCO, con poco margen y a merced del calendario del Ejecutivo.
Aunque se presenta como una medida técnica, la reforma busca blindar al gobernador de una revocación real. La intervención directa del Ejecutivo en el Poder Legislativo evidencia una operación político-electoral para mantener el control del proceso y debilita la legitimidad del mecanismo de participación ciudadana.

