
Oaxaca expresa rechazo abrumador a Salomón Jara: 92.6% pide revocarle el mandato, revela encuesta nacional
La más reciente encuesta de Arias Consultores coloca a Oaxaca como la entidad con el mayor nivel de desaprobación hacia su gobernador. Un contundente 92.6% de los oaxaqueños considera que Salomón Jara Cruz debe ser revocado por pérdida de confianza, dejando solo un marginal 7.4% a favor de que concluya su mandato.
Este nivel de rechazo convierte a Jara en el mandatario peor evaluado del país, superando incluso los altos niveles de desaprobación registrados en Zacatecas, Michoacán y Tlaxcala. La encuesta también revela una tendencia nacional adversa: 70.1% de los ciudadanos en México prefiere la revocación de sus gobernadores por sus malos resultados, pero ningún caso es tan severo como el de Oaxaca.
El resultado oaxaqueño refleja una crisis profunda de legitimidad para el gobierno estatal. En ningún otro estado se observa una desconexión tan amplia entre ciudadanía y autoridad. La cifra coloca a Jara en una situación políticamente insostenible, incluso para estándares nacionales marcados por el desencanto generalizado hacia las autoridades locales.

La encuesta también muestra que este rechazo no es un fenómeno aislado, sino que se acompaña de una mínima credibilidad pública. Solo 7.4% de la población cree que Jara dice la verdad, mientras 92.6% considera que miente de manera sistemática. Este nivel lo ubica en el penúltimo lugar nacional, apenas por encima del gobernador de Michoacán.
La pérdida de confianza también se refleja en la percepción económica. En Oaxaca, únicamente 7.5% de los ciudadanos considera que la economía y el empleo van bien, contra 91.2% que percibe un deterioro generalizado, marcando uno de los indicadores más negativos de todo el país y evidenciando una fractura estructural en el desarrollo estatal.
La situación resulta aún más alarmante en materia de inversión privada. El estudio señala que apenas 8.1% de los empresarios ve condiciones favorables para invertir en Oaxaca, mientras 83.4% considera que el ambiente es decididamente negativo. Este dato posiciona al estado en el fondo del ranking nacional, incluso por debajo de Zacatecas y Michoacán.

Otro de los componentes evaluados, la obra pública, muestra un panorama igualmente crítico. Solo 7.7% de los oaxaqueños percibe avances en infraestructura estatal, frente a un aplastante 91.2% que reporta rezago o abandono. Oaxaca aparece nuevamente como la tercera entidad con peor calificación.
En el ámbito de salud pública, el balance no es menos severo. Según los resultados, únicamente 6.4% de la población considera que los servicios médicos funcionan bien, mientras 91.9% afirma que están en mal estado. Esta cifra ubica a Oaxaca en el antepenúltimo lugar nacional en desempeño del sistema de salud.
El turismo, sector estratégico para la economía estatal, tampoco escapa al deterioro. Solo 19.1% percibe crecimiento o dinamismo, mientras 65.5% considera que la actividad atraviesa un momento negativo. Esto contrasta con entidades como Aguascalientes o Querétaro, que superan el 55% de percepción positiva en la materia.

En comparación con otros gobernadores del país, Jara destaca negativamente en prácticamente todos los indicadores evaluados. Estados como Nuevo León, Chihuahua o Querétaro presentan niveles significativamente más altos de confianza ciudadana, crecimiento económico, inversión y servicios públicos, lo que exhibe un rezago particular en la administración oaxaqueña.
Incluso entidades con altos niveles de violencia, como Guerrero o Sinaloa, registran mejores niveles de aprobación en rubros clave. Esta tendencia sugiere que la insatisfacción oaxaqueña responde a factores estructurales atribuibles directamente al desempeño gubernamental, y no únicamente al contexto nacional.
El caso oaxaqueño también muestra divergencias respecto a la tendencia nacional. Aunque México registra altos niveles de desconfianza hacia gobernadores, la cifra de Oaxaca rebasa cualquier patrón. Gobernadores con problemas severos de seguridad, como Zacatecas, mantienen indicadores ligeramente menos negativos que los de Jara.

Los datos de Arias Consultores también evidencian un círculo de desconfianza entre ciudadanía y gobierno. A la baja credibilidad y desaprobación se suman percepciones negativas sobre inversión, empleo y servicios públicos, configurando un ecosistema institucional deteriorado que refuerza las demandas de cambio de la población.
En conjunto, la encuesta perfila un escenario de crisis política para la administración estatal. Con más del 90% de la población a favor de la revocación, bajos niveles de credibilidad y percepciones desfavorables en todos los rubros evaluados, el gobernador enfrenta uno de los peores momentos de su gestión.
La combinación de descontento social, escasa confianza empresarial y deterioro de servicios esenciales coloca a Oaxaca entre los estados con mayores desafíos en el país. Los datos sugieren que la administración de Salomón Jara deberá enfrentar no solo un desgaste político profundo, sino una exigencia ciudadana creciente por resultados y cambios inmediatos.

