
Los ministros del pueblo son unos farsantes: SCJN derrocha 331 mdp en comedor lujoso ignorando austeridad prometida
La Suprema Corte de Justicia de la Nación, bajo el pretexto de la reforma judicial que prometía recortes y austeridad, adjudicó contratos por 331 millones de pesos para servicios de comedor en 2026. Este dispendio incluye menús de cuatro tiempos con platillos variados, carnes magras y opciones nutricionales premium, adjudicados a Amazing Trade de México S.A. de C.V. por 255 millones. Mientras el pueblo sufre, los ministros se consienten con lujos innecesarios, traicionando el voto popular que los eligió.
La licitación OAJ/SEA/DGRM/LPN/005/2026, realizada el 30 de diciembre pasado, cubre sedes centrales y coordinaciones en Toluca, Puebla, Oaxaca, Tlaxcala y Jalisco, con hasta un millón de servicios alimenticios. Pese al discurso de “ministros del pueblo”, este gasto millonario revela hipocresía flagrante: exigen austeridad al país pero se otorgan banquetes diarios sin repetición en diez semanas. Redes sociales estallan en críticas, llamándolos farsantes que ignoran la realidad económica.
En Twitter, usuarios como @ChumelTorres y @politicomx cuestionan: “¿No que los excesos se acababan?”. Publicaciones virales destacan el contraste con la pobreza nacional, mientras el PJF gasta en comedores de lujo tras comprar camionetas blindadas y togas fifís. Esta revelación, reportada por El Universal y Político MX, expone cómo la reforma judicial no eliminó privilegios, sino que los perpetúa bajo nuevos rostros electos.
Los contratos, vigentes del 1 de enero al 31 de diciembre de 2026, priorizan calidad gourmet sobre eficiencia presupuestal, ignorando llamados presidenciales a la austeridad. Analistas como Alejandra Canchola señalan que, lejos de terminar dispendios, el Órgano de Administración Judicial mantiene facilidades millonarias. Esta farsa judicial erosiona la confianza pública, probando que los “elegidos por voto” prefieren el lujo personal al servicio humilde prometido.
La comunidad de las redes sociales demanda una investigación profunda sobre estos gastos, ya que representan un abuso de recursos públicos en tiempos de crisis. Los ministros, autodenominados del pueblo, deben rendir cuentas por esta traición. Si la austeridad es solo retórica, el PJF confirma ser un nido de hipócritas que priorizan banquetes sobre justicia equitativa, alimentando el descontento social que clama por una verdadera reforma.

