
Fracasa consulta de revocación en #Oaxaca: ciudadanos dan la espalda a simulación orquestada desde el gobierno estatal
Foto: La casilla de Jara| La apatía ciudadana esta marcando la jornada de revocación de mandato del gobernador Salomón Jara Cruz. Pasado el mediodía, menos del 20% del listado nominal había acudido a las urnas, reflejando un rechazo tácito a un proceso que nació cuestionado. Oaxaca decidió darle la espalda a una consulta que careció de confianza debido su manipulación oficial y mal desempeño del órgano electoral.
De acuerdo con la encuestadora Helsa Corp, se estima una participación final del 24%, cifra muy lejana al 40% requerido para que el ejercicio sea vinculante. Este desinterés ciudadano evidencia el fracaso de una convocatoria que no logró movilizar a la sociedad civil, quedando reducida a un trámite burocrático.
Santa Lucía del Camino.
Las denuncias sobre la injerencia directa del Ejecutivo estatal contaminaron el proceso desde su inicio. En redes sociales, ciudadanos señalaron la estrategia oficial de convertir la revocación en una ratificación forzada. El uso de estructuras gubernamentales y de Morena para coaccionar el voto desanimó a los electores.
Reportes del IEEPCO confirman una afluencia raquítica en zonas urbanas, contrastando con movilizaciones sospechosas en municipios como San Blas Atempa y Pochutla. En estas localidades, se documentaron prácticas de compra de voluntades, con pagos que oscilaron entre 300 y 500 pesos, desvirtuando por completo la naturaleza democrática del ejercicio.
Acarreo en Ayotzintepec.
La sombra del acarreo y el uso de servidores públicos estatales y municipales para inflar las urnas generó una profunda sospecha de fraude. Los votantes, ante la percepción de que su decisión no sería respetada, optaron por el abstencionismo, dejando las casillas semivacías en las principales cabeceras del estado.
Al cierre de esta nota, el altas a las 13 horas, el panorama es desalentador para el discurso oficialista que buscaba legitimidad. Sin alcanzar el umbral requerido, esta jornada quedará registrada como un gasto oneroso e innecesario. Con ello, votantes oaxaqueños estarían enviando un mensaje contundente: no se puede validar con simulación lo que no se ha ganado con resultados y buen gobierno.

