
En #Oaxaca, la revocación de mandato la transforman en ratificación oficial con recursos públicos y respaldo político
El gobierno de Salomón Jara convirtió un instrumento ciudadano de control democrático en una operación política orientada a su ratificación, con apoyo de estructuras oficiales y partidistas. Así lo evidenció la aprobación del IEEPCO para iniciar el proceso de revocación de mandato, impulsado por una agrupación afín a Morena.
Las firmas que activaron el procedimiento no surgieron de una inconformidad social espontánea, sino de la agrupación “Que siga la primavera”, cercana al oficialismo. Para la oposición, este origen vicia el proceso desde el inicio, al tratarse de un ejercicio promovido desde el poder para legitimarse.
La diputada local Alejandra García Morlán, de Movimiento Ciudadano, denunció que la revocación fue diseñada como una simulación integral. Afirmó que el objetivo real no es evaluar al gobernador, sino ratificarlo mediante el uso de la estructura gubernamental, alcaldes y trabajadores estatales presionados por sus superiores.
Pese a estas críticas, el Consejo General del IEEPCO avaló los acuerdos para organizar, desarrollar y vigilar el ejercicio, programado para el 25 de enero de 2026. El órgano electoral aprobó calendarios, lineamientos, papeletas, materiales electorales y observación ciudadana, conforme al marco legal vigente.
También se autorizaron los mecanismos para foros de discusión en medios electrónicos y la metodología para seleccionar moderadores y panelistas. Sin embargo, para la oposición, estos componentes técnicos no corrigen el sesgo político de fondo: un proceso impulsado, financiado y promovido desde el propio gobierno evaluado.
El gobernador Salomón Jara anunció que suspenderá actos públicos y pedirá a su gabinete abstenerse de inaugurar obras durante el proceso. No obstante, críticos señalan que estas medidas resultan insuficientes frente a denuncias de coerción política y movilización institucional previa a la jornada.
García Morlán acusó al Ejecutivo de presionar a trabajadores del gobierno estatal y condicionar a presidentes municipales para garantizar una alta participación en favor de la continuación de su mandato. A su juicio, estas prácticas contradicen los principios democráticos que Morena aseguró defender y reproducen viejas dinámicas de control político.
La legisladora calificó el ejercicio como una traición al sentido original de la revocación de mandato. “No engañas a Oaxaca, te engañas tú solo”, expresó, al señalar que en tres años el gobierno estatal se convirtió en aquello que prometió erradicar: uso faccioso del poder y sometimiento institucional.
Otro punto crítico es el costo del proceso. García Morlán cuestionó el gasto de 99 millones de pesos en una consulta, mientras Oaxaca enfrenta graves carencias en salud, seguridad y servicios básicos, áreas que —dijo— han sido desplazadas de la agenda prioritaria del gobierno estatal.

