
El IEEPCO otorga 234 millones a partidos que priorizan agendas propias sobre las demandas de ciudadanos
El Consejo General del IEEPCO aprobó un dispendio de 234 489 405 pesos para partidos políticos en en Oaxaca en 2026, privilegiando burocracias sobre causas sociales. Mientras la ciudadanía enfrenta carencias, las cúpulas aseguran recursos públicos para financiar sus estructuras. El sistema electoral oaxaqueño continúa alimentando maquinarias que responden a intereses internos y no sociales.
Morena encabeza el acaparamiento de recursos con 89 millones 118 mil 826 pesos, consolidando su hegemonía con dinero del erario público. Esta cifra astronómica refleja una desproporción que asfixia la pluralidad, permitiendo al partido oficialista imponer su agenda sin necesidad de escuchar al electorado. El financiamiento público se vuelve así una herramienta de control.
En la oposición, el PRI recibirá 23 millones 104 mil 823 pesos, seguido de cerca por el PT con 29 958 mil 652 pesos. Ambas organizaciones mantienen financiamientos millonarios a pesar de su escasa representatividad actual. Estos fondos, destinados al «sostenimiento ordinario», terminan en sueldos y gastos operativos de oficinas que rara vez defienden los derechos ciudadanos.
El Partido Verde percibirá 28 millones 138 mil 104 pesos, una cifra que no se traduce en políticas ambientales tangibles para Oaxaca. Por su parte, Movimiento Ciudadano obtendrá 19 millones 616 mil 713 pesos, operando bajo una lógica de mercadotecnia política. Ambas instituciones demuestran que el dinero público fluye hacia marcas electorales, no hacia soluciones reales para la gente.
El PAN contará con 16 millones 296 mil 890 pesos, mientras que Fuerza por México recibirá 12 millones 319 mil 221 pesos. Estas cantidades, aunque menores que las del bloque oficialista, siguen siendo ofensivas frente a la realidad económica del estado. Son recursos que los partidos gestionan con total opacidad, sin rendición de cuentas, alejados de cualquier compromiso real con sus votantes.
Partidos con mínima presencia como Nueva Alianza y el PRD Oaxaca recibirán 4 millones 553 mil 192 pesos cada uno. Este subsidio a la supervivencia partidista garantiza que estas siglas no desaparezcan, independientemente de su utilidad social. Es un sistema diseñado para mantener a las élites políticas, incluso cuando el ciudadano les ha dado la espalda.
Además de las actividades ordinarias, se repartirán 6 millones 829 mil 788 pesos para supuestas capacitaciones y liderazgo femenino. Sin embargo, la política oaxaqueña sigue marcada por el verticalismo y la exclusión de bases ciudadanas. Los fondos para «actividades específicas» suelen ser utilizados para simular formación académica, sin impacto real en la profesionalización política.
Finalmente, el IEEPCO autorizó aportaciones privadas de militantes por hasta 4 millones 553 mil 192 pesos adicionales por partido. Esta puerta abierta al dinero privado, sumada al millonario financiamiento público, termina por secuestrar la voluntad popular. La democracia en Oaxaca se ha convertido en un negocio de élites pagado con el bolsillo de los contribuyentes.

