Autos ecológicos, ¿una alternativa económica?

Autos ecológicos, ¿una alternativa económica?

Un vehículo eléctrico asegura dos cosas en la actual coyuntura de la Ciudad de México y la megalópolis: no contaminar el aire y circular todos los días.

La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) reporta la venta de 260 vehículos eléctricos a consumidores finales y 137 híbridos enchufables en los últimos cinco años, aunque no todos pertenecen a particulares. Estas cifras representan apenas el 0.0078 % del parque vehicular de la CDMX.

Si a esos datos se adicionan los tres mil 703 vehículos híbridos vendidos también en los últimos cinco años, el parque vehicular ecológico en manos de particulares a nivel nacional asciende a cuatro mil 163 unidades, casi el uno por ciento del total nacional.

En comparación, Estados Unidos es el principal consumidor de autos ecológicos, con 245 mil vehículos circulando el año pasado y  con más de 22 mil puntos de recarga.
Solo cuatro modelos son 100 por ciento eléctricos, el más económico cuesta 499 mil 900 pesos.

Entre el 60 y 63 por ciento de los vehículos que se venden en México cuentan con planes de financiamiento de hasta cinco años.

 

El precio de la ecología

Un auto eléctrico consumiría nueve mil 300 pesos de energía eléctrica en un recorrido de 20 mil kilómetros mientras que un auto a gasolina, de características similares, gastaría 27 mil pesos de combustible.

En un año de uso equivalente a 20 mil kilómetros nos estaríamos ahorrando más de 17 mil pesos solo por el uso de combustible, cargar energía eléctrica, cargar un tanque de electricidad es mucho más barato que cargar un tanque de combustible”, reveló Tania Kalinka Cerda, especialista de Power Solutions Schneider Electric México, proveedora de electrolineras públicas y domésticas.

A estos números debe sumarse el ahorro de la tenencia y la verificación vehicular, aunque aún faltan incentivos gubernamentales para una mayor movilidad de los inventarios de autos eléctricos.

En Estados Unidos un vehículo eléctrico o híbrido que usted quiera adquirir nuevo el gobierno le da siete mil 500 dólares, pero también si usted lo compra en el estado de California, el estado de California le da otros dos mil 500 dólares, de tal manera que usted puede mitigar la diferencia de costo respecto a un automóvil de combustión interna”, declaró Eduardo Javier Solís Sánchez, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

Al respecto ya hay propuestas en la cámara de diputados, de senadores y la asamblea legislativa de la Ciudad de México, éstas contemplan la exención del pago del IVA y del Impuesto Sobre Automóviles Nuevos; se propone también que sean 100 por ciento deducibles y que no se les cobre el uso de autopistas urbanas y parquímetros.

La ruta de las electrolineras

Los autos eléctricos disponibles actualmente en el mercado mexicano tienen una autonomía de carga de 160 kilómetros en promedio; para recargarlos hay actualmente solo 362 electrolineras en todo el país.

De estas electrolineras contabilizadas por la Comisión Federal de Electricidad, 154 son públicas y 208 son privadas. El 87 por ciento se concentra en 5 entidades:

  • Ciudad de México (38%)
  • Aguascalientes (20%)
  • Nuevo León (15%)
  • Estado de México (9%)
  • Jalisco (5%)

Gracias a convenios con las firmas distribuidoras de automóviles, los dueños de autos eléctricos pueden solicitar la instalación de un medidor adicional en su hogar para saber cuánto gasta solamente en cargas vehiculares. Existen tres tipos de cargadores, la principal diferencia entre cada uno de ellos es el tiempo de carga.

El precio de una recarga completa oscila entre los 20 y 80 pesos, aunque el costo de las recargas en lugares públicos son absorbidos por los dueños del lugar siendo gratuitas para el automovilista. Una recarga en casa cuesta entre 60 y 80 pesos de acuerdo a la tarifa 02 aplicada por la CFE.

 

El enchufable mexicano

Alba es el primer auto eléctrico armado en México y sus creadores son egresados del Instituto Politécnico Nacional. Este vehículo recibe su nombre en honor a Thomas Alva Edison, padre de la corriente eléctrica; alcanza una velocidad máxima de 80 kilómetros por hora, cuenta con una autonomía de 60 kilómetros e incluye un cargador que permite su carga desde cualquier toma de corriente.

No hay ninguna restricción de carga para este vehículo, es una gran ventaja en la ciudad considerando que no hay muchos centros de recarga en la misma”, mencionó Emilio de la Torre Soto, ingeniero mecánico del Instituto Politécnico Nacional.

El Alba tiene un precio de 220 mil pesos, si usted desea uno debe pagar un anticipo del 50 por ciento y liquidar el resto en un mes o mes y medio, tiempo que tarda su producción. El modelo base es un viejo conocido de las calles mexicanas: un Volkswagen 1975.

Otro de los aspectos que lo diferencian de los autos de marcas comerciales son sus baterías; el Alba cuenta con nueve baterías de ciclo profundo de ocho voltios, capaces de transmitir 120 amperes por hora. El banco de las nueve baterías proporciona un voltaje final de 72 volts que alimentan a un motor de corriente alterna, capaz de desarrollar 50 caballos de fuerza.

Para quienes ya cuenten con un auto que deseen transformar en eléctrico solo deberán invertir 145 mil pesos y abonar por esta apuesta mexicana para incursionar en el incipiente mercado de vehículos eléctricos en el mundo.

Con información de Excélsior.

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