
Ataque aéreo de fuerzas estadounidenses bombardea narcolanchas frente a #Oaxaca y deja tres muertos y ocho náufragos
El ataque ocurrido en alta mar frente a Oaxaca, atribuido a fuerzas estadounidenses, dejó tres personas muertas y ocho sobrevivientes que saltaron al océano para escapar. El incidente se registró durante la operación militar “Lanza del Sur”, con la que Estados Unidos combate el tráfico de drogas en el Pacífico.
De acuerdo con reportes oficiales, tres embarcaciones fueron bombardeadas por aviones de combate estadounidenses, que operan en aguas internacionales a más de 380 millas náuticas de las costas oaxaqueñas. La primera lancha recibió el impacto directo, provocando tres muertes, mientras las restantes fueron destruidas tras ser abandonadas por sus tripulantes.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció el ataque mediante un mensaje en la red X, señalando que los sobrevivientes corresponden a lancheros que se arrojaron al mar para esquivar el fuego estadounidense. Afirmó que la información proviene de la Armada colombiana, que colabora en la investigación regional.
El incidente se enmarca en las operaciones del Comando Sur de Estados Unidos, que desde septiembre de 2025 ejecuta la campaña “Lanza del Sur” para interceptar presuntas narcolanchas en el Pacífico. Esta estrategia incluye bombardeos, hundimiento de embarcaciones y despliegue de fuerzas navales en diversas rutas del narcotráfico.
Petro calificó estas acciones como violaciones al derecho internacional, asegurando que se trata de ataques letales sin pruebas públicas de narcóticos a bordo. Destacó que las fuerzas estadounidenses actúan sin orden judicial ni autorización congresional, situación que aumenta tensiones diplomáticas con Colombia y Venezuela, gobiernos críticos de la operación.
El ataque frente a Oaxaca representa uno de los más recientes episodios de una campaña donde han muerto más de cien personas y se han destruido más de treinta embarcaciones. Medios internacionales señalan que Estados Unidos justifica estas acciones como parte de su combate contra el “narcoterrorismo” transnacional.
Los ocho sobrevivientes permanecen desaparecidos en aguas abiertas. De acuerdo con fuentes consultadas, pertenecían a las dos lanchas que no fueron impactadas inicialmente y saltaron al mar para huir. Las corrientes marinas y la distancia complican su localización, según autoridades de búsqueda y rescate.
La Guardia Costera estadounidense desplegó un avión C-130 y varias unidades marítimas para rastrear la zona. Aunque los protocolos de búsqueda se activaron de inmediato, hasta el momento no existen reportes de rescates confirmados. La Armada colombiana ofreció asistencia a gobiernos regionales para localizar a los sobrevivientes.
En redes sociales, la denuncia de Petro se viralizó rápidamente, generando preocupación por la falta de información oficial sobre los desaparecidos. Medios y reporteros difundieron mapas con la ubicación del ataque y detalles preliminares, mientras usuarios cuestionaron la legalidad de las acciones estadounidenses en territorio marítimo regional.
El caso ha reavivado el debate internacional sobre los alcances de las operaciones de Estados Unidos en aguas del Pacífico y su impacto en países latinoamericanos. Expertos advierten que este tipo de ataques podría considerarse un uso desproporcionado de la fuerza y provocar nuevas tensiones diplomáticas en la región.

