
Activistas y colectivos denuncian el feminicidio de la maestra ayuujk Reyna González cometido en #Oaxaca capital
El feminicidio de Reyna González García, maestra y promotora cultural del pueblo ayuujk, ha generado una profunda indignación en Oaxaca. Familiares, colectivos y organizaciones de derechos humanos condenan este crimen ocurrido en la capital del estado. Con su asesinato, la entidad suma diecisiete feminicidios en lo que va del año.
La víctima, originaria de Santa María Tlahuitoltepec, fue atacada el pasado jueves 26 de marzo dentro de su domicilio particular. Reyna es recordada como una mujer profundamente dedicada al servicio de la comunidad mixe, donde laboró como docente bilingüe rural, formando a diversas generaciones con un alto compromiso y sensibilidad cultural.
El Observatorio de Mujeres Indígenas y Afromexicanas solicitó la intervención directa de la Presidencia y la Fiscalía estatal. Exigen una investigación pronta, expedita e imparcial que aplique estrictamente el protocolo de feminicidio. Es imperativo que el proceso judicial incorpore una perspectiva de género e interculturalidad para garantizar una justicia real.
Las organizaciones demandan que el Estado asegure la reparación integral del daño a las víctimas indirectas del caso. Esto incluye medidas de protección, compensación y rehabilitación, además de garantías sólidas de no repetición. Asimismo, solicitan que la Fiscalía informe periódicamente sobre los avances del proceso a los familiares y allegados.
Activistas como Joaquín Galván y la lingüista Yasnaya Aguilar, familiar de la docente, se sumaron al reclamo social. Aguilar enfatizó que la violencia machista no debe convertir este nombre en una estadística más de impunidad. La comunidad ayuujk exige ser reconocida como parte interesada durante todo el desarrollo del juicio.
Activista y colectivos reiteraron la urgencia de fortalecer los mecanismos de la Alerta de Violencia de Género en el país. El Gobierno federal y estatal deben garantizar el acceso a la justicia para mujeres indígenas y afromexicanas. Resulta vital implementar políticas públicas con pertinencia intercultural que prevengan eficazmente este tipo de agresiones sistemáticas.

