
Ucrania ejecuta el mayor ataque de drones contra Moscú; golpea refinería Gazpromneft y desata incendios masivos
Ucrania lanzó durante la madrugada del domingo su mayor ofensiva aérea contra la región moscovita, según alcalde Serguéi Sobianin y Defensa rusa hasta hoy reportada.
Autoridades rusas informaron el derribo de mil seiscientos drones desde el 18 de septiembre, 450 dirigidos hacia Moscú, calificado como ataque sin precedentes, según Sobianin.
Un dron impactó la refinería Gazpromneft-Moscú en Kapotnya provocando un incendio mayor, otro alcanzó un edificio residencial de 21 pisos, provocando la evacuación de cuatrocientos residentes según el gobernador Vorobyov.
Versiones iniciales negaron víctimas mortales, pero reportes posteriores confirman dos fallecidos y veinte heridos, coincidiendo el ataque con el supuesto acuerdo energético anunciado por Donald Trump el pasado lunes.
Trump había instado a Ucrania evitar ataques contra instalaciones de diésel rusas, tras afirmar que ambas partes pactaron una tregua temporal sobre infraestructura energética bilateral estratégica.
Volodimir Zelenski cuestionó la disposición rusa para cumplir el eventual acuerdo, señalando que Moscú continúa bombardeando ciudades ucranianas pese a compromisos públicos anunciados por Washington.
Kiev explicó que la ofensiva contra refinerías buscan reducir los ingresos petroleros rusos, estimados en miles de millones dólares que sostienen la maquinaria bélica, según ha denunciado Zelenski.
Sobianin vinculó el ataque con la jornada final de elecciones parlamentarias rusas, afirmando que fue planeado para perturbar la votación, aunque los comicios continuaron sin interrupción mayor.
Videos verificados en redes sociales muestran columnas humo negro sobre la refinería atacada y daños estructurales, mientras las defensas antiaéreas rusas impusieron restricciones en dos aeropuertos moscovitas.
Analistas consideran la ofensiva como una escalada significativa, marcando la mayor incursión ucraniana en la capital rusa desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, que según Moscú y Putin, por su poderío militar, no iba tardar más de una semana.

