
Caen 63.6% zonas reforestadas en 1er semestre del 2026
La política de reforestación con fines de conservación registró contrastes durante el primer semestre de 2026: mientras el número de plantas reportadas se habría multiplicado por cuatro, la superficie intervenida para conservación y restauración de ecosistemas se habría desplomado 63.6 por ciento respecto del mismo periodo de 2025.
Expertos entrevistados por El Economista indicaron que el aumento en el número de plantas sembradas durante el gobierno de Claudia Sheinbaum no necesariamente significa un avance proporcional en la recuperación de los ecosistemas forestales.
Según cifras preliminares del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, a junio de 2026, se habían reportado 8 millones de plantas plantadas, frente a los 2 millones registrados en junio de 2025, en el Primer Informe. Esto representa un incremento de 6 millones de ejemplares, equivalente a un crecimiento del 300 por ciento.
En contraste, la superficie con fines de conservación pasó de 20,900 hectáreas en junio de 2025 a apenas 7,600 hectáreas en el mismo mes de 2026.
Dicha reducción equivalió a 13,300 hectáreas menos equivalente a 63.6 por ciento.
Efectividad de la política
Roberto Hernández, director general Youth Building the Future Global (YBTFG, señaló que la política ambiental federal continúa privilegiando indicadores cuantitativos antes que resultados ecológicos.
Uno de los principales problemas, sostuvo Hernández, es que el número de plantas sembradas no permite conocer por sí mismo el resultado de una política de restauración.
Comentó que una intervención puede traducirse en millones de plantas colocadas en el territorio, aunque una proporción importante de ellas muere posteriormente por sequías, falta de mantenimiento o condiciones ambientales adversas, por lo que la cifra inicial deja de ser un indicador suficiente de éxito.
Por ello consideró indispensable incorporar el indicador de la supervivencia de las plantas.
Hernández cuestionó también que la política ambiental pueda evaluarse únicamente a partir de las campañas de reforestación, particularmente cuando existen regiones donde continúa la pérdida de cobertura vegetal.
En ese sentido, también llamó a revisar qué tipo de vegetación se incorpora en los registros oficiales y diferenciar entre restauración forestal, plantaciones productivas y monocultivos.
José Morales Rodríguez, gerente de Cambio Climático y Biodiversidad de Iniciativa Climática de México, indicó que uno de los principales retos para evaluar los resultados de las acciones de reforestación y restauración es la metodología utilizada para contabilizar las intervenciones, debido a que los programas gubernamentales tienen distintos lineamientos para determinar qué se considera una planta o una superficie intervenida.
También, explicó que el término “plantas plantadas” no necesariamente equivale al número de árboles sembrados, ya que también puede incluir arbustos y otras especies utilizadas en los procesos de restauración. Por ello, comparar únicamente el número de plantas con las hectáreas intervenidas puede generar interpretaciones equivocadas sobre el alcance de las políticas ambientales.
Para el especialista, uno de los principales vacíos en la evaluación de estas políticas es conocer qué ocurre con las plantas una vez que son sembradas.
Indicadores como “millones de plantas plantadas” o miles de hectáreas intervenidas pueden mostrar la magnitud de los trabajos realizados, pero no permiten determinar por sí mismos si la intervención fue efectiva.
El problema es principalmente operativo: monitorear cada planta o cada hectárea intervenida implicaría un esfuerzo considerable, especialmente cuando se acumulan las superficies atendidas de años anteriores.
Por ello, propuso utilizar mecanismos como el muestreo estratificado, que permitiría obtener información representativa sin tener que revisar físicamente la totalidad de las áreas.
“¿Quién le va a dar monitoreo a estas áreas intervenidas?”, cuestionó, al señalar que los gobiernos estatales pueden desempeñar un papel relevante para generar mecanismos que permitan conocer qué proporción de lo plantado permanece al año siguiente.
Los datos anuales consolidados del Segundo Informe de Sheinbaum, entre el año 2000 y 2025, precisan que el 2011 ha sido el año con más hectáreas reforestadas (480,700), no obstante, desde entonces las cifras han ido a la baja.
Reportan más de 5,000 incendios forestales en el país en seis meses
Los incendios forestales mostraron una reducción durante el primer semestre de 2026, según las cifras preliminares del Segundo Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum.
A junio de 2026, se habían registrado 5,007 incendios forestales, una disminución de 21.6 por ciento frente a los 6,385 siniestros contabilizados al mismo periodo del 2025. Esto representó 1,378 incendios menos entre ambos cortes semestrales.
En el lapso del 2026 con datos se reportaron 390,537.5 hectáreas dañadas, frente a 1 millón 42,494 hectáreas en el mismo periodo de 2025, según el Primer Informe de Gobierno.
La diferencia equivalió a 651,956.5 hectáreas menos y a una caída de 62.5 por ciento.
Roberto Hernández Juárez, director general y fundador de Youth Building the Future Global (YBTFG), consideró que estos resultados deben analizarse a la luz de las condiciones meteorológicas registradas durante el año.
Con cifras anuales y consolidadas del Segundo Informe, el 2024 (1.6 millones) y 2025 (1.2 millones) marcaron récord en hectáreas afectadas por incendios desde el año 2000.

